martes, mayo 09, 2017

Panterita

Esa noche apareciste del bosque y me miraste fijo,
vi en tu pelaje mezclado con pinocha seca
una armadura que me podías prestar a veces
cuando necesitase un cambio de piel táctico.

Nunca le tuve confianza a los de tu palo
hasta ese momento en que a través tuyo
trabé amistad con toda una especie del planeta
y dejé atrás mio otro rasgo de inmadurez.

Fui nube entonces
terciopelo atigrado
en un tiempo raro
parecido al pasado.

Panterita.

viernes, abril 28, 2017

Lista de unidad

En la mañana de otoño
  un disco de Nick Drake
  desgaja las horas como una mandarina.

Hundir los dedos en la cáscara
  y sentir esa lluvia perfumada
  cítrica es la atmósfera al clarear.

Mientras matan mujeres
  que aparecen cortadas en pedazos
  tapadas con cal y cemento en San Martín.

Son las partes del todo
  lo que no integramos, lo separan.
  Tenemos que lograr una lista de unidad.

martes, febrero 07, 2017

Avellaneda

Yo estuve una mañana
caminando por Avellaneda

Cerca de la pizzería
donde tomó cognac Rosendo

Sorbiendo los vapores
de Isla Maciel y del Docke

La Mitre cristalizada
como arteria de sangre fría.

Ahí nomás le dieron plomo
al griego Domingo Blajaquis.

Y me supe unido entonces
con otros que vivieron antes.

Es eso que pasa de repente
cuando sentís que estás vivo.  

lunes, diciembre 26, 2016

Feliz navidad


Te doy un saludo navideño
    regado con templanza y buenos deseos

Por ejemplo: la paz del que
    quiere verte feliz luchando tus mambos

Otro: una cerveza helada
    cuando vas caminando por el fuego rojo

Tengo éste: pajaritos en la cabeza
    todas las veces que aceche la tristeza.

Uno más: los límites bien claros
    de la vida comunitaria amenazándolo todo.

Y al final: no importa si algo cambia
    siempre vas a tener un lugar en mi mesa.

Jo jo jo! Feliz navidad!

viernes, diciembre 16, 2016

Denver

Dormir poco
y hacer como si todo estuviera bien.

Seguir mucho
arrancar un motor con café industrial.

Tiene algo
similar a bordear montañas rocosas.

Sentir viento
cachetazo caliente de la pradera.

Bajar junto
a Kerouac y Cassidy al downtown.

Querer todo
entender que siempre habrá aventuras.

Reconforta.

Acaricia.

Achica.

Lima.

Es.


jueves, diciembre 15, 2016

Ganancias

 Los pies enterrados
 unos pocos centímetros
 bajo la arena
 son mi mínimo
 no imponible.

 Si la sal lima cayos
 y disuelve la grela
 no queda más
 que actualizar
 las escalas.

 son ligeros los ajustes
 cuando es fina la sintonía
 el engorde le equipara
 a lo que escapa por goteras

 suena en mesa de diálogo
 un arrullo de agua que corre
 mientras siento un pacucito
 impulsado por ríos de chardonay

martes, noviembre 08, 2016

2016

Fue el peor año:
el invierno duró diez meses
llegaron los piojos
se rompió el calefón
los caños, con olor a podrido
llovió de lunes a jueves
(y los viernes, tampoco)
nunca levó el pan casero
y el café salió quemado
la bicicleta pinchó gomas
y cayó arrumbada en el óxido
nos olvidamos de escribir
no sabemos si va con belarga
o con vecorta o doblevé
cerraron industrias nacionales
y la jardinera ahora viaja
desde Francia, China o Taiwán
nos lesionamos los zancos
y no paró nunca la humedad
haciendo crujir los huesos
y pegajoso el fluir del mundo
la carambola no quiso nunca
ser ni estar, parecer ni semejar,
sólo nos limitamos a sobrevivir
sin preguntarnos ni recordar
lo que parecían raptos de alegría.

Dosmil dieciseis: rajá, turrito, rajá.

lunes, octubre 19, 2015

Los Incas

A todos aquellos que moran
en las inmediaciones de la Avenida de Los Incas
los siento mis vecinos.
Por eso, los abrazo.

Incluso, a los oligarcas
que pueblan las torres
allá donde los incas
se torna bulevar.


sábado, agosto 29, 2015

VP manda

Frío y humedad, mixtura infalible
para explorar un terreno duro
y descubrirse en una barriada 
flotante sobre un tiempo laxo.

Una suerte de lejano oeste 
con cucarachas y bares burreros
callado como pueblo de noche
vepé es el conurbano de la caba.

Árboles desnudos, mojados por el aire
auguran un techo verde y silvestre
Pero ahora: julio errante, balbuceado.

Un mes más y se asoma el calorcito
va desnudo por el río de la plata
trae un baúl de flores y cebada.








martes, junio 30, 2015

Mudanza

Llevo:
cajas clavos cartones caramelos
cuentos cada cuerda característica
cimbronazos cuevas cacerolas
cinta circular cueste lo que cueste.

Envuelvo:
Una vez otra vez una vez otra vez
último unguento o úndécimo olor
usado octeto, urdimbre ondeada
uruguay olfatea un watercloset

Golpeo:
le doy llamativo duros lentejazos
la daga libera lo dicho lindante
daría lo dado libremente, diosito:
dos luces dañadas loquean demás.

Mudanza.

viernes, junio 12, 2015

Estanque de paté de fuá

En la conjunción de pared y techo
allí donde los gatos se quedan
colgados mirando a los muertos
observo hambiriento una viga
que sostiene esta casa de alquiler
(la cual debo abandonar intempestivamente
dejando paso al andar de una topadora
demoledora de décadas de historia
generadora de pozos que serán madriguera
de los cimientos de un edificio
de modernos y diminutos departamentos
de paredes de durloc)

La fantaseo grisín gigantezco,
de crocancia ideal para zambullirse
en un estanque de paté de fuá
y navegar hasta el fin de los días.

jueves, junio 11, 2015

Hola de nuevo

Hubo una época de mi vida
en la que escribía todos los días.

Me sentaba con la radio de fondo y frente
a una hoja en blanco me disponía a colocar
montículos de dinamita sobre cada obstáculo
emergido de las fauces de un león de mil cabezas.

Era una buena terapia.

Pero hace casi cinco años que no escribo nada
paré la olla, colé los fideos, rehogué cebolla
mientras, una parte de mí estaba como dormida
hibernando la larga siesta del oso polar.



miércoles, abril 29, 2015

Pintor

La vida día a día se nos pasa:
rompiendo papel celofán
haciendo filas para ser atendidos
peleando con águilas de rostro amable
graznando a los costados por el sueño
que presiona cada vez que un reloj
hace ruido por orden nuestra.

Sin embargo, lo importante:
encontrar una radio de jazz
transmitiendo desde Nueva Orleans
el vapor de un café y una lluvia,
partículas flotantes de este mundo
conforman la paleta del pintor
que dibuja el fin de la tristeza.

domingo, marzo 29, 2015

Si te trago

El verso de la zambita dice así:
no te puedo servir en bandeja
el cacahuate, más sí la lencería
comparada en Once.
Baratito conseguí el baúl:
oro puro trastocado, maná del cielo,
¡Qué sabrosa mermelada!

Aparentemente caí
bajo el truco de tu falda, mujer.
Zamba loca conseguí, voladora y picantera,
cuando amasa la poción, ¡mamadera!
¡Qué volátil el esmoquin, padre santo!
me manejo en el enjambre del cencerro,
¡aplanada está la taba!

¿Cómo no te pude aderezar, maciel islote?
si la punta del camarón abrió temprano.
¿Facilité algún percanto, mamotreto?
dame tango balbuceado, si te trago.

miércoles, enero 28, 2015

Ingravidez

La ingravidez del agua
ya sea ésta estantaca u oleante, pedregosa
o salina, diluviante o encausada,
sumerge el tiempo, y lo ablanda.

Lo torna un gas,
envuelve la materia, la estira
lavando en sus poros el sedimento
de los días y las cosas.

Flotar ingrávido desmonta
todas las operaciones montadas
en el tupido monte que es un alma.

Ingravidez, te doy gracias
por envolverme siempre que que mi cuenco grávido
desborda de ovillos hechos de polvo seco y lana vieja.

jueves, octubre 28, 2010

Para abajo

Para abajo
donde están las raíces
de los árboles y las cosas
donde se dan todos
los pasos, y se abordan
los caminos, donde se dejan
las huellas, donde están los pies.

Para abajo
donde están las personas
que cuando son muchas
se hacen pueblo.

Para abajo
que te estamos esperando
con la mesa ya servida
con los perros y las historias.

Para abajo
te lo decimos con la fuerza suave
de dos manos que, una arriba de la otra,
empujan juntas para abajo.

Tenés que ir para abajo
que ahí abajo
y a la izquierda
está el corazón.

miércoles, septiembre 29, 2010

Yani corre desde Cerrito hasta Yuquerí

A la una llego del colegio y me duermo una siestita.
Mamá lo repite siempre:"Yani descansá.
Entre las dos y las cuatro o cinco el sol te va a rajar toda la humanidá"
En Cerrito las calles son lindas, con su pasto crecido
y señoras en reposera haciendo la tarde.
Entonces corro. Sintiendo que atravieso todo Entre Ríos
y meto pata en carrera contra los vampiros.
Una vez soñé que corriendo llegaba al centro
de un pueblo que está medio lejos,
creo que en otra provincia
o en Paraguay.
Ahí estaba Mariana, que era mi mejor amiga
cuando chiquitas jugábamos a las mamás.
Tenía las manos llenas de sangre
y un bonete de cumpleaños.
Nos abrazábamos.
A veces cuando entreno creo que estoy por llegar
hasta el lugar donde está Mariana pero para eso hay que cruzar:
la circunvalación
la YPF, donde está el ACA,
y el campo de García (que tiene unos perros requete malos,
te chumban aunque vos nomás estés pasando).

A veces,
para ganar en las carreras
me acuerdo de mi amiga
con bonete y abrazándome.

Así corro más rápido que todas.

miércoles, septiembre 22, 2010

Partes de una carta para Julia

"Te escribo hoy, más o menos un mes antes de que salgas de la madriguera calentita que ahora te contiene.

(...)

Te escribo antes de que mi vida cambie de un momento a otro, y para siempre.

Te escribo porque desde que supe que ibas a llegar, no dejé de pensar en vos, ni en cómo serías, en los días en que juguemos juntos, en el momento en que nos metamos al mar, en tu llanto y en tu risa, en tu cara y en la de tu mamá. Tu mamá, tampoco dejé de pensar tu mamá. En lo increíble que es, en lo mucho que vas a disfrutar que sea ella, y no otra, tu vieja. Tampoco dejé de pensar en ustedes dos juntas, corriendo por ahí, subiendo por un cerro, o acariciando un perro, o durmiendo una siesta cordobesa. No sé, muchas cosas que nos gustan, y que nos van a gustar muchísimo más con vos.

Porque desde ese momento (en el que supe que ibas a llegar) exploté hacia mil direcciones y la idea de tu presencia trajo una fuerza casi mística, que me sumergió en un torbellino (digo mística porque uno, aunque lo sabe, no puede ver de dónde viene). Puse en cuestión todo lo que había hecho en mi vida, las cosas que creía que estaban bien, y también las otras, esas de las que no me enorgullezco. Pensé en qué estaba haciendo, qué quería para vos y para Lu. Agarré toda la energía que tenía, que estaba toda dispersa de a poquitos en un montón de lugares, la puse toda junta y en dirección futuro y con viento de cola, la enderecé como a un barquito hacia buen puerto.

(...)

Desde que fui chiquito sabía de vos. Pensaba en vos aún sin saber siquiera si ibas a existir algún día. Pensaba en vos y no sabía que estaba pensando en vos.
Como una vez que estábamos con tu mamá en lo de los abuelos Laura y Carlos, era verano y faltaba muy poquito para que nos enteráramos de vos. Yo le había dicho a tu mamá que quería vivir con ella, pero como éramos dos almas libres al toque nos dijimos que más adelante, que era muy apresurado y qué se yo qué más. Yo me hice el macho y en seguida me corrí del lugar del tipo entregadísimo, pero en realidad quería vivir con tu vieja con todas mis ganas. Y en ese momento, creo que incluso vos ya estabas en la panza de Lu, le dije que siempre había tenido una certeza acerca de mis futuros hijos: iban a venir de golpe, sin pedir permiso, plantándose, como todas las cosas grossas de la vida. Supongo que tu mamá mucha bola no me dio, pero en seguida llegaste vos y fue así como yo pensé que iba a ser, tan de sopetón como increíble.

(...)

No puedo creer que vayas a ser mujer. Siempre quise convivir con mujeres, yo que tengo todos hermanos varones. Toda mi vida soñé con las bombachas colgando de las canillas de la bañadera.

Te escribo ahora que estás por venir y en casa estamos preparando todo para que seamos tres. Además, vamos a vivir durante un tiempo en la casa que era de mi abuela Betty. La abuela Betty era una recontra masa. Ya te voy a contar cosas de ella.

(...)

Bailás la conga en la panza y me atraviesa un terremoto de ganas de abrazarte.

(...)

¡Salí rápido, Julia!"

jueves, agosto 26, 2010

Camino

Para ellas

Hacen falta toda la tierra
y las piedritas
las que intrusan las zapatillas
y el polvo que se pega
al entrecejo.

Hace falta el olor a gasoil
los dos días que duran
las gafas berretas, los
baños con olor a pozos
y la comida casera.

Hace falta que el switch
a veces, apunte para donde
no tiene que apuntar, porque
sólo así se siente una mano o pata
repleta de dedos
que lo acomoda.

Todo
para que, como fluyen
las rutas de buen puerto,
el camino se extienda
cada vez más ancho.

viernes, julio 23, 2010

Naranja



Con una mano en cada barra platinada allá en Maciel, Maia inunda la isla que habita desde que una casa fue su casa y un camino fue definitivamente un surco para dejar de caerse con la cabeza y empezar a resbalarse con los pies. Es de tarde y un sol de refilón hace que cada paso contenga la fuerza de lo naranja. Porque ahora que todo es más anaranjado Maia se dice en silencio que ya no puede dejar escapar el duelo. Tiene que aceptar. Aunque la sopa paraguaya y el tereré con cáscaras de mandarina le hayan dado ganas de hacer caca, justito en el mismo momento en que tiene que levantarse de la silla, asir las barras de metal frío e intentar volver a caminar. Justo cuando todo brilla.


Está tan linda Maia en Maciel que no se sabe quién es más naranja, si ella o el sol, que en los veranos de la Isla brilla más fuerte que en el mismísimo Ecuador.


Mientras, Robi la mira y piensa en lo linda que está Maia. Con el estetoscopio que ya no usa y que colgando con dirección centro de la tierra, le recuerda lo tan a medio terminar que dejó la carta, lo muy abierto que quedó el sobre con destino Yuquerí, Corrientes, Mariana, picada común o especial, increíble oferta sólo por esta tarde, a través de los altavoces carrasposos que ahora carga el techo del Fiat Duna sobre el polvo, donde antes había estado su casa y Mariana. O Mariana y su casa, que son la misma cosa. Y cómo la extraña. Pucha, cómo te extraño, Mariana.


Tiene que escribir la carta de nuevo.


Mientras tanto, otra vez y anaranjada, se cae Maia.

martes, junio 29, 2010

Magia y laberinto

Abriendo un espacio claro
zamarreando el pedregal
sinuosamente y entre sueños
es un camino de cedrones
que sazona cada paso
resoplado con esos labios
de fantasía.

Su contorno es suave
y las gotas que derrama, tibias
nacidas para apagar la oscuridad
que habita las curvas de un laberinto.
La magia de su borde me desliza
toda vez que tropiezo con una piedra
que no existe.

Le debo mi pensamiento porque
mi crecimiento se debe a su costado
afianzado en un combate contra los fantasmas.

Estiro mis manos hasta sus huellas
porque quiero sumarle mi estela a su trazado
y así parir un dibujo nuevo, proyectado hacia el futuro.

miércoles, junio 23, 2010

Bombachas colgando

Se acordaba Lola:
cuando me sentaba
a mirar el río entero
o alguno de su brazos
suspendía las palabras
para arropar con la mente
una bañadera repleta
de bombachas colgando
de sus canillas y cortinas.

Estaba tan lejos
que ni siquiera importaba
pero de alguna manera extraña
ya lo sabía.

Ibas a venir
a juntar mis días.

jueves, junio 17, 2010

Taba

Cuando ella se va empiezo a volar por un limbo ocupando el tiempo con obligaciones impostergables
que no son más que una forma de esperarla.

Porque ella es ellas. Es dos, dos mil, dos millones. Dos infinitos punto dos multicolores.

Cada paso que da en algún lugar de la tierra expande una galaxia perfectamente redonda sobre el total de la suma de cada una de mis partículas e incluso hacia arriba, abajo y los costados. En las zanjas, los parques, los bares y los bolsillos de los mozos. En los pelos que inundan los suelos de las peluquerías. Retumban sus pies con todo el peso de lo que está en camino, para dar vuelta el tiempo, como la taba.

Porque el que no cambia todo, no cambia nada.

Piel de gallo

Ahora todo empieza a ser lento.
Escribo lento
camino lento
pienso lento
cocino lento
cuento aviones lento
entre edificios lentos
trabajo lento
batallo lento
deslizo lento
burbujeo lento
toco lento
miro lento
chupo bombillas lento
lento recuerdo
cada partícula de los puntos que encierran
este mar que se mueve lento
extendido entre un chasquido y otro
entre la entrada y la salida
del refugio antiatómico que compartimos.

martes, junio 15, 2010

En las alturas y encallado

El camino en bicicleta por el barrio se hizo corto.
Los bólidos eran verdes, pintados por nosotros
y enroscados con cintas de colores para hacerlos
todavía más pulenta.

Las calles se iban corriendo para el fondo
como una película de nuestra infancia
el linyera en Hipólito era el mismo de siempre
con menos sol y más sombra de edificio.

Tanos en la calle vendiendo salamín
y la casa de Carolina era luz siempre de noche
Por el kioskito de Quito y Treintaytrés pasaba Hugo con su bondi.

Acá no hay Hipólitos ni Hugos ni linyeras
sólamente un millón de personas en cada cuadra.
Por suerte todas las noches me espera el barrio, en las alturas y encallado.

Colonia inglesa

Llueve
colonia
inglesa
sobre
Buenos
Aires
cuando
silencia
mirando
tormentas
nunca
antes
miradas
aunque
zapatos
de goma
galáctica
sueñen
con ella
en su cama
solamente
entran
estas
caderas.

jueves, junio 10, 2010

Tetas de nube, cosas, escencias

En este momento
hay dos personas
que sobrevuelan
cada rincón del tiempo:
una camina,
la otra flota.
Una habla,
la otra escucha
y se duerme
soñando con esas
tetas de nube
que presiente
y que le esperan.

Son grandes
(las personas
aunque también
las nubes).
Un segundo,
y son enormes.
Otro,
y son el mundo.
Cincelan el espacio
que antes estaba poblado
con nadas disfrazadas.
Quiero cortarme una
mano para dejarla adherida
al punto en donde se unen.

Mientras veo correr
unas patas del tamaño
de mis dedos
(una y otra vez
se sucede ese trajín
en mi memoria)
me castigo íntimamente
y en silencio porque a veces
no le paso ni cerca.

Les ofrezco un perdón tan grande
como el camino que tenemos
por recorrer.
Estoy aprendiendo de a poco
que yo soy cosa
mientras ellas
son escencia.

miércoles, junio 02, 2010

Cencerro

Adosé un magnífico cencerro
a mi cogote elástico y a cada pie
para que escuches cada paso
y sepas que me muevo
desde ahora y para siempre
por tu idea que ya es madera
y aire que recorre el pueblo
como un vapor de magia
adosado y tan cencerro
a cada metro de la extensión
de calles que supieron ser de tierra.

viernes, mayo 14, 2010

Tobogán

Si me paro en la punta y miro más allá
veo la iglesia de San Cayetano, la estación
a las personas que corren por Rivadavia
diciéndose palabras de amor y trabajo
las marquesinas inundadas de Liniers
juguetean con el plástico del pasado
manoseado entre las bolsas de Carrefour
que ruedan sin parar cuando corta Juan B Justo
amenaza con llover el mundo si me paro
en la punta más alta y me agarro del fierrito
curvo y enclenque, rojo y oxidado, mientras
un piso gelatinoso y celeste agita la mano
vestido con las migas que se te caen de la boca.

Ocurre que floto como aceituna en salmuera
cada vez que me regalás un tobogán.

jueves, mayo 06, 2010

Más cebollas

Golpeaba enana una puerta de vidrio
mientras dos adolescencias se inspeccionaban
había temblores porque el tren pasaba cerca
estábamos en Monte Grande a la hora de la siesta.

Transhumaban las carretas vendiendo verdura
gritando en altavoz oxidado la oferta del día
pero el campo nos daba más de los necesario
siempre que ella en su medio metro hablara.

Fue el crisol de razas
la madre purpúrea que me iba a olvidar
aunque ahora me dice que lucubra por ellas.

Papas como las del sur
no volví a oler desde que me fui cantando
sabiendo que una vida es cíclica, como cebollas.