viernes, agosto 04, 2017

Pick myself up

Cuando caminaba por
las calles de un Almagro
noventoso o entre las cenizas
de las palmeras incendiadas el 19
de diciembre de 2001, gastaba la suela
de goma de unas topper blancas o rojas, escuchando
Artaud del flaco Spinetta en un discman gris y amarillo
me preguntaba si algún día esas veredas se iban a ir volando conmigo a cuestas.

Pasaba por la puerta
del Mariano Moreno tomado
pibes como yo que no se resignaban
al espectáculo silencioso de paredes en ruinas
cortaban calle y batían palmas, flameaban alto banderas
a pesar de automovilistas que puteaban y basureaban a las pibas
(aunque había otros que tocaban bocina para bancarlos porque entendían
que si ellos no dejaban que se desmoronara su lugar tenía que ver con todos también)

Hoy pateo entre
Vepé y Agonomía, calles
de casas bajas, arboles altos
escuchando un tema de Peter Tosh
que dice que mira los pájaros volar
y piensa en lo lindo que suena su canto
y en cómo le gustaría volar, que lo intenta una y otra vez
pero no puede... jura que lo intenta, entonces lo primero es levantarse.

Es cuando torno Peter
a veces tirado y pesando ocho toneladas
añorando la liviandad de los plumíferos que pueblan
los cielos de los barrios periféricos que ahora transito
no me queda más remedio: tengo que levantarme, sacudirme el polvo
denso de la lucha cotidiana contra los fantasmas, y empezar otra vez.

martes, mayo 09, 2017

Panterita

Esa noche apareciste del bosque y me miraste fijo,
vi en tu pelaje mezclado con pinocha seca
una armadura que me podías prestar a veces
cuando necesitase un cambio de piel táctico.

Nunca le tuve confianza a los de tu palo
hasta ese momento en que a través tuyo
trabé amistad con toda una especie del planeta
y dejé atrás mio otro rasgo de inmadurez.

Fui nube entonces
terciopelo atigrado
en un tiempo raro
parecido al pasado.

Panterita.

viernes, abril 28, 2017

Lista de unidad

En la mañana de otoño
  un disco de Nick Drake
  desgaja las horas como una mandarina.

Hundir los dedos en la cáscara
  y sentir esa lluvia perfumada
  cítrica es la atmósfera al clarear.

Mientras matan mujeres
  que aparecen cortadas en pedazos
  tapadas con cal y cemento en San Martín.

Son las partes del todo
  lo que no integramos, lo separan.
  Tenemos que lograr una lista de unidad.

martes, febrero 07, 2017

Avellaneda

Yo estuve una mañana
caminando por Avellaneda

Cerca de la pizzería
donde tomó cognac Rosendo

Sorbiendo los vapores
de Isla Maciel y del Docke

La Mitre cristalizada
como arteria de sangre fría.

Ahí nomás le dieron plomo
al griego Domingo Blajaquis.

Y me supe unido entonces
con otros que vivieron antes.

Es eso que pasa de repente
cuando sentís que estás vivo.