jueves, junio 25, 2026

no traigo la lanza conmigo 

tampoco el escudo

tan sólo de caminante

ataviado de fiesta random

revelación ecuestre, cabalgar

hasta tan lejos estás cada día

empieza y termina como si nada

pudiera detener esta marcha

acuosa, invernal, atávica

de animal forajido, tiesto

en un pensamiento como graznido

digo tu nombre una y otra vez

es un espejismo, un recuerdo vago

tímido mar lozano de fuego

donde carbonizado nadé tanto

hasta morir del todo y nacer

otra vez en el vientre 

de nuevo un niño, aprender

todas las cosas y los lugares

crecer hasta no entrar 

en los zapatos ni en el mundo

de dolor y de amor está hecha la vida

sea un pájaro, un agapanto o un hombre

condenado a una entrega tan sin medida

que solamente alguna diosa pagana 

guarda en su vaina tal fuerza recíproca. 


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