dame una piña en la cara tierna
en la mirada con amor
dame un rebencazo
chuceame, troná escarmiento
escupí sobre mi cadáver
dame un diariazo en el hocico
tirame agua helada en la cama
a la mañana, antes del café
estirá mis pulgares
doblame las fauces
arrancame sin llave
rayame el auto
estacionado bajo la sombra
de una santa rita violeta
quemame la piel
con el fuego de tu mirada
enojada con el mundo entero;
mordeme, dejame marcas
que no se vayan nunca
inolvidables, haceme doler
latigá con un vendaval
y la lluvia de rugido
atronador de un verano
pesado bajo presión
cuando el cielo desciende
las nubes aplastan
las cabezas se chocan
unas con otras hasta ser
todo el barrio un solo carco
de cabezas estalladas
pisá las víceras, rompé
el silencio que ya no quedan
días por perder ni existe
ayer ni mañana, sólo ahora
este tiempo este momento
en que el dolor
es prueba de vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario