sábado, julio 24, 2021

Peluche

No estoy, vuelo:

tengo fuego en las manos 

y resbalo como kamikaze.

Corazón satinado por un loco frenesí 

que entró como hormiga al hormiguero.

Salí campeón de nuevo y doy la vuelta  

en el hemisferio sur, para nunca más volver 

al mismo lugar; me pican los pies de las ganas 

me salgo jactancioso y pueril de la vaina

mientras curto mimos del mismísimo cielo.

Si estaba dormido, sedado, silenciado

es que fui acaparado por caracoles 

y surtido de golpes que hicieron de mi piel 

un cuero duro; más abajo del metal 

y de la hojarasca 

todavía hay un peluche.

viernes, julio 23, 2021

Palo

En la calle cantaste

y en la calle te fuiste a morir.

No encuentro forma más certera

de convertir a la muerte 

en un hecho artístico

en un hecho político.

Me enseñaste:

que la palabra no puede ser 

jamás cooptada por la tibieza 

ni por el conformismo 

por el contrario debe

disparar alaridos, ásperos

y también dulces, cada vez

que sea posible.


Palo.


jueves, julio 22, 2021

Avestruz

 ¿Pasó un avestruz

o es mi estómago que ruge 

al templarse con la tarde 

en una tibia caída invernal?

Galopa sobre alfombra pampeana

suave tapiz para aquellos pasos 

que no di todavía;

ruedan estas manospiés

en un desplazamiento cuadrúpedo

sediento de la espuma dulce

que un mar apoya delicado

luego de cada explosión 

como recado antiguo 

y terrenal, al otro lado

de las dunas.  


viernes, julio 02, 2021

Villa Pueyrredón blues

Borde de ciudad, suburbio somnoliento

Cielo grande de Pueyrredón.

Línea Mitre, Retiro - Suárez

Moneda en el aire gira

Cara centro, periferia ceca

Perros sueltos y bicicletas sin atar

Jubilades beben a sorbos el sol 

en patios antigüos de caserones 

erguidos sobre arroyos que entubados 

corren bajo sus pies de parsimonia.

Viejo bar de esquina, poca gente bebe café

Es jueves por la tarde y a nadie le importa

el 110 baja Artigas en su vuelo rasante

sobre la ladera de un volcán inactivo.

Humo de flores flota dulce, en una brisa se va

y el día cae hacia el oeste, los limoneros 

maduran en la calle Curupaytí;

sentado en mi oficina móvil los miro 

balancearse en el momento justo

 a punto de caer.

martes, junio 22, 2021

Forn

El sonido del mar 

a lo lejos

el pinar que se mece 

al compás del viento

bajaste calles de arena 

y de sal, cada mañana

en la cara te golpearon 

los siglos de historia

montados en navíos brutales 

portaaviones fantasma

cargueros contrabandistas 

balsas de fugitivos.

En cada piedra

una historia

limada por el tiempo

imantada de vidas

traídas por el mar

desde mundos posibles.

En las olas 

y su impacto eterno

sobre la orilla

de vos, encontraste 

el beso húmedo

violento 

que te acomodó 

los huesos:

Juan.

jueves, junio 17, 2021

Junio nuevo

Ensombrecidos están los caminos 

bajo grandes copas de verdes gomeros

se recortan sobre un fondo blanco 

con ruido casi celestial, traje a medida 

del olvido, pilares sobre los que se yergue 

pulcra e incólumne la mañana fría

de un junio nuevo







Paco

El sol nos vuelve a acariciar cada mañana

y es impensable que algún día se vaya a terminar la vida.


No hay manera de entender los finales

más que como un capítulo efímero de un cauce eterno.


Aunque la razón, cabezadura por miles

ostensiblemente argumenta: cada día es un día y nada más.


Los estrellados copos, nieves del tiempo

platean los pensamientos dibujados sobre la tierra que esparzo.


¿Hay puentes que unen la lucha por todes

con la cotidiana puja para que la coraza -necesaria- 

no me congele el corazón?


Yo creo que sí 

gracias a vos

Paco.  


lunes, junio 14, 2021

Calandrias y gatos

 ¿Son aquellas calandrias las cantoras

de un repertorio cruel al amanecer

cuando el sol filtra sus rayos tenues

a través de unos pensamientos raros 

que se me enriedan entre uno y otro día?

El tiempo es un vacío laxo que se estira

hasta volverse el espacio donde rebota 

el eco de las palabra nunca dichas.

¿Es el dolor un idioma traducible

en alguna de las formas del amor

si es que tiene límites y contornos?

Otra tarde cae hacia el frío de junio

bravo como lento, de hostilidad suave.

Me acurruco como un gato de departamento.


miércoles, mayo 26, 2021

Sabandija

Tengo listo el principio activo

lo produje en una planta frondosa 

de mi Garín personal.

Tongo sabroso que es módico veneno

para denuncia serial de gorila industrial.

¿Cuál discurso emusiona mejor tu caldo, 

corazón de melón? ¿Antitodo antinada 

antienfermedad antifaz antinomia 

antillas antiluna, antílope, anticuado? 

No llamaré más a tu puerta, destino,

las pocas veces que abrís, pensás que soy 

algún otro sabandija más avispado.  

Amigo

El tiempo abre surcos en mi cuero ajado

líneas delgadas y sinuosas como ríos

cruzan barrios de piel, montes capilares

hondamente cada mañana esparce dolor fino

lo acuno trabajoso: intento hacerme amigo. 

domingo, mayo 16, 2021

Ponzoña

Aquellas tardes anochecen más de la cuenta.

Llevo por manos rocas, explotadas de minerales 

nunca antes nombrados ni usados para extraer

elemento alguno capaz de generar una energía

renovable en las vísperas de un knockout dulce.

Inminentemente viene el norte, ponzoñozo hechizo,

aunque lo beberé presuroso en plan de fuga hacia.







miércoles, abril 28, 2021

El corazón del verano

Si es que el verano tiene corazón

-trompo hecho de tiempo que una vez

y otra vuelve por siempre-

allí poso mi cuerpo ingrávido

toda vez que aparecen en mi recuerdo

tus clavículas bonaerenses.

jueves, abril 22, 2021

Mientras, el pueblo en siesta

En simultáneo: el pueblo en siesta

sumido en un lapso sin tiempo

guarecidas las personas y alimañas

del castigo del calor y del aburrimiento.

Por la rendija de la persiana vieja 

filtra un sol serrano y suave 

como la bruma al cubrir un puerto

donde chocan las olas y los barcos

a la vez que un cantinero gordo 

en un bar de dársena 

sirve otra ronda de whisky.

Mientras, mis dedos como gotas

de un líquido espeso ruedan 

sobre los campos minados

de tus piernas nuevas y abiertas

hacia un futuro inmediato

cargado de sudor y pelos de gato.  

martes, abril 13, 2021

Donde la Pampa termina

Estoy sentado al pie del árbol 

donde la Pampa termina

El río a mi lado mece calmo

su tapiz líquido de terciopelo marrón.


Al amparo de su arrullo

canción de cuna antigua

vengo a lavar mis penas

mientras se confunde un rumor

de tonadas extrañas y gritos sordos 

son familias de pescadores, ahí abajo. 


Como detenidos en el tiempo

toda la tarde sobre el borde 

a ver si pica.

sábado, marzo 20, 2021

Socavar

Socavar es un verbo.

Pero cuando están en derredor tus manos

puede ser tan sólo un prudente gesto

de uno o dos párpados vencidos

por sueños viejos que como vapores

de alcohol flotan un centímetro sobre

tu cabeza al dormir la pequeña muerte

adolescente de doce horas corridas

en un colchón suave de cascabeles

atados a las alas de un colibrí triste.




















martes, febrero 16, 2021

Junco

De poder ser, 

sería junco de río.

Aferrado a un fondo barroso

de cuerpo flexible y permeable

al vaivén de acordeón que acarician

sus manos de agua dulce.











Ola improbable

Si se va o si se llega

poco importa

de haber un camino 

lo deseo vacío

sediento de pasos 

sobre charcos de lluvia 

barrio de periferia

juntura de campo y ciudad.


Ola improbable 

que sin embargo

deviene en nosotres.

miércoles, noviembre 25, 2020

Diego

Indomable como sudestada,
ácido como limón tucumano,
tierno como pastizal de pampa húmeda
una mañana llovida del rocío de la noche,
oscuro como el Río de La Plata,
ruidoso hasta en silencio como Gran Buenos Aires, 
tosco y leal como los tanos del sur, león herbívoro, 
Robin Hood de Fiorito, barrilete cósmico,              
¿De que planeta viniste?

En aguacero repentino de noviembre
te fuiste a morir, y con vos algo de mí, 
parte de mi pueblo murió también 
porque fuiste un nadie y fuiste un todos.

Petiso negro pobre zurdo 
mersa grasa cabeza peronista: 
convertiste tus estigmas 
en superpoderes.

Tu vida, prueba irrefutable
la fuerza del amor
existe.

lunes, noviembre 23, 2020

Primavera

Es primavera, y el llorar de las tipas 

detona mi alegría húmeda, potaje blando

en derrame casual sobre Alvarez Thomas.

Es lo que soy, y no me arrepiento de todo.


Crepó la medialuna del silencio, anochecita 

nomás; el ruido temprano saturó las clavijas

pero sobrevino una calma bulliciosa de vos

cuando una foto -algo hippie- se proyectó.


Hasta diez mil conté en grito peludo, flama

aturdida; el pestillo de mis recaudos en pausa.

Oscurelli y panzallena un marinero en bicicleta

fui esa noche en que sobre Abasto alunicé.


Cantame una canción de sofá cama, primavera;

afuera es todo aroma a jazmín dulce y triste

y no son horas de olvidarse en la calle el corazón.


Con un caldo de porvenir quiero hervir, hueso

flotante, y bañarme en esa savia de cielo y ciudad, 

entregado de pleno coco a un deseo sinrazón.

miércoles, noviembre 04, 2020

Suspiro limeño

Un suspiro limeño acompasa el tiempo mientras

cabildeo la peregrinación hacia un mar de fuegos;

cremoso y dominguero, acribillado con besos torpes

me corto un destello al picar cebolla, por distraído.


Trastes tristes truecan tres trompas de elefante

o al menos así decodifico el susurro del viento

cuando fiero irrupme en el living, guaso y chacal;

armo un cardúmen de mis manos y el gualicho se va.


Condominio delimité al quemar las naves

sinfín con lucro en materia de amor

calidez especial, cáctus noble de abrazar.


Absurdamente apacicigué mi mirada

altanera derramaba su ataviado candor

mas otro mañana construyo lento al cantar.

viernes, octubre 16, 2020

15 de octubre

Una familia canta un felizcumpleaños apócrifo

en un parque suburbano en torno a un niño sonriente;

Un balcón vacío mira hacia adentro de un salón

destartalado, brillante escenario de antaño 

para mariachis y cantoras; un triciclo rueda 

sin conductor, por inercia o quién sabe 

qué fuerza extraña lo impulsa, gatos miran tiesos 

la juntura de techo y pared; una señora peluquea 

las plantas en vivero de barrio, raíces viejas

enterradas hondo en calles que fueron de barro

y piedra de un pueblo llamado "El Talar"

habitado por cazadores de eucaliptus 

e imitadores del zorzal, restos caen como gotas

hacia un río revestido de hormigón.

jueves, octubre 08, 2020

Gabo

A bordo de un ómnibus de larga distancia

destartalado y maloliente -¿qué importaba?-,

atravesaba un desértico campo provincial

en el noroeste; en mis manos un reproductor

de mp3 desde el que partieron tus canciones:

"Todo lo sólido se desvanece en el aire".

Venía yo de haber amado, temido, partido,

tanta juventud a cuestas como ausencia de palabras

permeables de ubicar la emoción en sitio honesto,

recuerdo como mi cabeza, literalmente, se abría 

y atrás quedaban el tiempo y los mojones ruteros.

Supe entonces que algo en mí había cambiado 

para siempre.

viernes, septiembre 25, 2020

Qué plato

Soy un tero tropical de la mañana,

deformado por el azar y ataviado en derredor; 

un calígula espeso y tántrico con el fuego, 

tan mineral que amasija; paso el peine 

por los días y la pregunta por qué es todo esto 

me asalta en la mirada: señuelo poderoso,

altanera esta orfandad bolacea hasta el cansancio,

planicie donde encontré un conchabo para saldar

mis deudas con el amor, una caja de sorpresas, 

un traspié multicolor, 

cuatrero en altamar: 

qué plato.

viernes, septiembre 18, 2020

Clueco

Cada vez más sumerjo en esas ollas 

donde la carne se me tostó varios veranos

sonrío clueco, dorada al sol crece mi cresta 

enmarañada de piquillines, un cauce crecido 

aunque lento trae piedras de las altas cumbres 

cargadas de eléctricas leyendas susurradas

por jotes y chiflones al planear bajo ante mis ojos

entreabiertos, y conversamos. 


Una tarde de enero en las sierras de Córdoba.

jueves, septiembre 03, 2020

Los días de la bicicleta

Teresa sonríe frente al cacto, de cara al sol
mientras baldea la vereda. Flotando paso,
enhebro los días, a bordo de mi bicicleta.
Yo la saludo y aunque sea la primera vez
es como si fuéramos vecinos o amantes
¿La iré a encontrar esa noche en la milonga?

Su camisón blanco agiganta la libertad
no la perdimos aunque tanto nos cuesta
es colectiva o es una farsa, me digo a pedal.
Trompetas suenan mientras deslizo el cuerpo
en esas dos ruedas soy barrilete y remonto
planeo unas calles que parecen bailar.

Torcacita de Chas, jilguero de Agrono,
díganme algo que me haga olvidar;
un rato de abrigo es un aguacero de sol.
Placebo del alma te quiero y te adoro,
me deslizo hasta el río para lejos mirar;
sobre ese horizonte remojo las penas

miércoles, agosto 26, 2020

¡Sayonara idiota!

"¡Sayonara idiota!" gritó el ponja Luis

desde la tintorería Tres Marías 

en una esquina de Florida Oeste

aquella tarde de verano con ochenta grados

a la sombra de un naranjo.

En un pase de magia del destino

crucé volando en mi nave, apelmazado,

y mientras contaba el ganado de mi vida

cuatrero lagrimeé la bella melodía;

sentí que estaba en algún rincón 

del corazón, mondongo aquel, salado

por las lágrimas de un cocodrilo

habitante de los remotos rincones 

del partido de Vicente López.

jueves, agosto 13, 2020

Beso de río

Llegué con mi último esfuerzo 

hasta el límite donde termina la tierra 

y empieza tu beso; 

estabas aunque oscuro tan diáfano

que no pude sino preguntarme 

en voz alta ante la indiferencia

de un pescador solitario:

¿cómo puede un río ser tan ancho 

que es imposible ver una orilla 

desde la otra?

Sólo vos sos pudiente de 

tal atrevimiento, marrón monumento 

a la historia que, como ella,

se mueve en constante flujo 

de pleamares y bajaríos. 


Convergen en vos los sedimentos

milenarios del cono geográfico suramericano

con el cortante frío continetal atlántico 

subiente desde el confin sur del mundo,   

estuario bravo donde se bañan los dragones,

único cementerio de muertos sin descanso 

vivos en los pasos y los carteles, cadáveres

incómodos, capaces de dibujar un futuro.


Aunque la ciudad -que antes bailó con vos

el bolero enamorado de tu aire denso 

de terrosa humedad- hoy te de su espalda  

me detengo a mirarte en silencio 

y me animo a pedirte algo

en secreto porque vos

sos la única deidad

a la que rindo

culto y rito.


Río de la Plata   

  


sábado, agosto 08, 2020

Seismil

Dispuesto a zambullir 

mi cuerpo baboso de molusco

en la espesura ardiente 

de un nuevo té con leche 

me asalta repentina acaso una revelación: 

Soy un náufrago en la ciudad. 

Disfruto de una cruda soledad salvaje 

perdido entre la mansedumbre 

de un temerosa y citadina multitud

plegada sobre sí como un caracol 

en su coraza de olvidar.

Aunque estoy entre estas cuatro paredes 

excedidas de yeso, el viento corre 

como si fuera yo una roca volcánica 

que rueda irregular por la piel húmeda 

de un pico cordillerano -¿acaso un seismil 

catamarqueño?- bañado por las nieves eternas 

que untadas sobre el filo oxidado de su ladera 

invitan a asomar mi pescuezo larguirucho 

hacia la ilusión insondable del próximo verano.

jueves, agosto 06, 2020

Vilardebó

Ayer: la ciudad amaneció cubierta de humo 
y yo colgué como mono de una rama de anís 
estrellado
crecida de entre las rajaduras de baldosas 
en un camino al tiempo que pasó y no volverá 
y ya no importa...

Hoy: marco pasos. Son impactos 
entre el monte que resuenan acompasados; 
un colchón de humedad fiera los ecualiza 
en una frecuencia que solo escuchan 
alimañas y fantasmas 
de apellido Sánchez y Gamarra 
o en su defecto, Vilardebó.

miércoles, agosto 05, 2020

Hospital Pirovano

Sobre la vereda cascoteada, una carpa blanca
en forma de túnel abraza una estructura provisoria
con ilusión de abarajar la emergencia;
atrás cae la tarde vieja de Coghlan hacia una aguja
de ladrillos que nace en las entrañas de las cloacas
y trepa hasta cielo abierto; el club El Tábano
reposa cerrado porque es domingo eterno y el mundo
duerme todas las siestas que nunca durmió.
No así la guardia del Pirovano:
Mariana, Lucía, Martín, Emilia y tantos más
juegan su vida a cada minuto
en ese Santuario del Roto y del Averiado
siempre abierto si te dieron un balazo
si te apuñalaron o sos un vagabundo
y no tenés donde dormir la borrachera
de no saber qué día es, si perdiste
el gusto y el olfato, si no te bancás
la soledad o paranoiqueaste, ahí va a estar
escaso de insumos pero duro
de tanto esnifar realidad sobre
avenida Monroe, se erige
la Marilyn de la  salud pública urbana,
trmémulo y dorado Pirovano.