esta tarde encontré hermoso al microcentro
una luz débil teñía el aire color té con leche
la basura en torno a los contenedores
me sonreía con su espléndida putrefacción
mientras despedía besos de olor nauseabundo
desde el frío asfalto contra el cordón.
tantos hospedajes de mala muerte
tantos hoteles sindicales, llenos de historias
y fantasmas que si uno mira con ganas
aparecen para llevarnos de paseo.
hacia el sur todo se pone más constitución
lo trash determina la marcha y el tiempo
se viste de un terciopelo barato.
me siento una reina de buenos aires
poética y llana, una aparición
evocada por las columnas de desocupados
que ahora marchan hacia desarrollo social.
los voy a acompañar con mi majestuoso andar
asi nunca más voy a estar sola.