viernes, junio 05, 2026

 Los árboles de una ciudad hablan

aún los pelados dicen cosas y se dedican

son el último empeño del arrepentido 

antes de la traición, el momento oscuro

la divagación aparente de los cometas 

al salir a dibujar el cielo cuando nadie 

los mira o tal vez algún científico anciano

pasado de rosca en un observatorio voraz

nada del cielo le es ajeno entonces como

a la mirada hacia abajo en el bar al instante

mismo de ver los ojos otros sobre éstos míos.