no todo se comparte:
existen los secretos
también los arrullos
del mar embravecido
se cruzan en un punto
mar y secreto, ¡tiemblan!
la tierra se dobla más
el tiempo, la sal, el viento
limaron esta piedra verde
ir y venir
del mozo de la gente en la ventana
de los ojos del recuerdo del cielo
se nubla se despeja en un segundo
ir y venir
del mundo tan solitario sin embargo
atestado de gentes y perros y gatos
entre las mesas se abre un refugio
ir y venir
el de las bombas, los taxis y vecinos
olor a café en el aire cubre la piel
el pensamiento se abre como el camino
ir y venir
acá la guerra no llega y podemos mirar
estos ojos taciturnos que se despiertan
solamente en el bar sin miedo del amor.
los jejenes marcan las piernas
en lo que parece un límite
y sin embargo un minuto más
se ven como un disparo
las marcas de sus dientes
son una señal de largada
impactos de balas de salva
dicen es el momento
de abandonar la directriz
marcada por la carencia
la ley y el orden llevan
en sí la falta, un hueco
sin fondo, la vida castrada
se terminó con las picaduras
de esos insectos prácticamente
invisibles que dicen tirate al río.
la cudad vieja estaba
más vieja aún en el recuerdo
y el río en la otra orilla
más calmo, como un sapo
no alerta como un gato
tal de este lado suele verse
orientales, la patria o la tumba
callejuelas del milagro
de olor a río, de besos largos
siempre bajo la sombra
del carnaval que se fue
o del que todavía no llegó.
aún en la adversidad:
no dejar de picar las piedras
trabajar todos los días
de soplidos se hace un viento
empuja algo sin saberlo
avanza hasta donde pega el sol
en la vera oriental creció
un nuevo amor y como todo
lo que se ama es para siempre,
como un pétalo que cae muere la tarde
ya desprendida del día se escurre
verla partir es un momento indetenible
una muerte de una belleza absoluta
un arroyo ya seco está desnudo
muestra su final como un horizonte
el sol se recuesta naranja al fondo
pequeños humos densos lo esconden
¿pueden los días resbalarse de la vida
y un bambú admirarlos sin retorno?
parecen tan lejos los idiomas
de una patria clausurada
si se la recuerda vive por siempre.