jueves, mayo 21, 2009

El payasito

Cuando una irregularidad amanece
sobre la mirada del mundo entero
paciente, deforme, atronadora
tal vez sea el momento oportuno
para hacer la plancha por un rato.

O quizás sea la planicie el problema.
Que no aparezca nunca ese picante,
rojo, salado, tan seductor y putaparió
del que me hablaron los hermanos
que existía debajo de tu armadura.

Ya se que a veces exagero el comportamiento
gracias al pasado y a las ganas de volar
pero no me digas que no soy bien gauchito
que buceo y hago como un loco el payasito
que no se animan a hacer allá por el norte.

Porque es necesario que la cabeza estalle de ganas
y que importe todo tres carajos, por momentos,
para poder creer que aún podemos revertirlo
sentir que estamos sucios y peligrosos, picantes,
ir al tefrén plantarse de puño con la represión.

Porque
sino
mejor
ni
siquiera.

domingo, mayo 17, 2009

Mario Benedetti

Hace una semana que hay un libro de Benedetti arriba de mi inodoro. Cada vez que me siento en ese cómodo y acogedor trono, leo un cuento de El buzón del tiempo. Se trata de relatos chicos, pequeños encuentros ríoplatenses, con la infancia, el fútbol, la inmigración, la ciudad recientemente moderna, siempre equilibrados con la acostumbrada paz montevideana que tan bien hace al porteño atormentado por la velocidad. La elección del libro, debo confesarlo, fue completamente azarosa: esa noche, mientras hacía lo necesario para no cagarme encima, agarré el libro más a mano de la biblioteca del pasillo (tengo la costumbre de cagar leyendo, siempre).

Hace unos diez días tuve que escuchar detenida y detalladamente una entrevista radial de 45 minutos, entre Eduardo Aliverti y Benedetti. Decía que no tenía tiempo para escribir. Que siempre lo estaban invitando a un montón de lugares, a hablar de su vida y de literatura, pero que él sólo quería estar en su casa para escribir. Que nunca le faltaban temas para crear, que siempre le faltaba tiempo. Escuché esa entrevista con atención y mucho regocijo por una elección nuevamente fortuita: lo que importaba en ese momento era que los alumnos, entre los que me cuento, atendamos a cuestiones técnicas de la entrevista en radio.

Hará cosa de no más de 3 ó 4 dias, entre cabezas y humo, vi retazos de un documental sobre Benedetti, en el canal Encuentro. Recuerdo sólo fragmentos, palabras sueltas, gestos, porque me encontraba rodeado de gente que hablaba mucho, bebía, fumaba y hacía zapping.

Hoy murió Mario Benedetti.

Me gusta creer que las señales existen y que la vida se empeñó en que durante estos días posara especialmente mi vista sobre él.

sábado, abril 18, 2009

Estrategia

Largos años permanecí en búsqueda del calor pacificador de la cordillera
el retorno fue una espiral de caminos que me llevaron una y otra vez
a las orillas heladas, contorneadas por inmensos centinelas sabios
que conocían cómo decirme las palabras justas para emprender la marcha.

Largos años rodé en periplos tras un lugar en el fondo de la tierra
que me encontró y me desencontró en tanto volvía a la alienación corriente
lo supuse componente de una operación compleja que se construía infinitamente
y pude acudir a ese espacio cada vez que las cosas se pusieron peliagudas.

Hoy entendí que todo es creación
y si hay suerte entonces la marea baja pero hay que saber nadar
para programar sensatamente esa cuota de demencia de la que no me pienso desprender.

Hoy traslado mi corazón hacia atrás
ahora que el revisionismo el tango y la nostalgia están de moda
para tomar carrera y emprender una nueva estrategia que te contemple cerca mío.

martes, abril 14, 2009

Intervalo

Trece arañas bailaban
sobre el aire de fondo verde
cuando una tonada con vientos del Uruguay
me tomó del brazo y me llevó a caminar
tras tus pies desnudos hacia un muelle enclenque.

Cuando, lentos, nos desplazábamos en fila,
y yo te miraba el culo
como un chiquilín a esa nena hermosa
que juega a la pelota con los pibes,
impusiste la ley del menor esfuerzo sabiamente.

Ya no pude hacer caso a las barreras
que durante buen y mal tiempo tanto habían funcionado:
era hora de volver a ser el que siempre había sido.

martes, marzo 17, 2009

Recordatorio

Soñé, otra vez, que te besaba. Un año, o más, o menos, después.
Pero esta vez me besabas vos. Y ya no tenías el pecado enredado.
Esta vez era permitido. O mucho más. Esta vez besarnos era una obligación.
Un castigo divino. Un mandato familiar. Un destino infranqueable.

Una casa vieja con patio, unos perros y gatos, sexo matutino y vespertino, buen morfi, vino tinto, quizás unos hijos, vecinos simpáticos, un barrio tranquilo, promesa de amor eterno.

Espera en algún barrio del sur de la ciudad,
para cuando tengas ganas de volver.

viernes, marzo 13, 2009

El primer paso del alfarero

Hace años jugué una larga y frondoza apuesta con los santos boricúas:
si perdía, me debería convertir en un eterno alfarero.
Nunca supe el resultado de la contienda emplazada por la mediación de un azar místico,
pero asumí la derrota porque así lo dictó mi espíritu envuelto en una energía deslumbrante.

Puse un mantel de aguayo, entonces,
sobre la mesa que había oficiado de campo de juego
aquella noche en que, desde la calle Don Bosco,
los diablos negros rompieron el yeso,
comenzaron a caminar displicentes hacia Yrigoyen,
y finalmente presionaron la música que anunció su llegada.
Preparé las vasijas con todo lo que deben contener,
seguí a rajatabla la servilleta engrasada de papafrita
donde dejaron sus instrucciones.

Dije las oraciones en un dialecto que nunca había pronunciado, y entonces hice la promesa: "Seré un alfarero".

He cumplido con el primer paso.

Pero, señores de trajes rojos, me concederán esta displicencia:
durante aquella velada nunca hablamos de materias primas.

domingo, marzo 01, 2009

Disculpe...

¿Si agarro un pincel e invento mapas que nos llevan al triunfo?
Los multiplicaría en cada paso, los fotocopiaría por infinito.

miércoles, febrero 25, 2009

Algo tenía que pasar

Encontrados:
casillas con rascacielos
negro con gringo y caramelo
caos y armonía
Amor. Incertidumbre. Alegría. Demencia.

Río de Janeiro.

sábado, febrero 14, 2009

La rapadita

Era una piba de esas que buscan afearse de manera obsesiva,
pero no lo lograba: más se afeaba, más bonita era (como La chica más guapa de la ciudad, de Bukowsky, escritor relegado sistemáticamente por los académicos y estudiosos de la literatura, tal vez por haber sido un yonqui con aspecto de vagabundo que vendía como pan caliente libros desbordados de agujas punzantes sobre la alienación de la ciudad occidental moderna).

Cabeza rapada, pantalones anchos, zapatillas de flaco, y miles de aretes bailando en su carita.

Todo lo que hacía para detonarse estallaba en armonía resplandeciente.

Me enamoré perdida e instantáneamente de ella.

Nos miramos durante años, y nos hablamos el idioma de los tontitos felices a través del tiempo, de modo infinito.

Adoré su heavy metal que me zamarreaba de lado a lado, sin esperar por el amanecer, ni por la noche, ni por nada de nada.
Un camino turbulento que hacía falta.
Revolución.

Su dulce rostro de barrio me revelaba sexo aplastante e interminable, la guerra que todo pueblo anhela, la danza que el paralítico sueña con apretujón de ojos, la prisión con la que se masturba el carcelero.

Un pimpollazo, señora, que metía miedo a las abuelitas.

Se bajó en Medrano y Córdoba.

miércoles, febrero 04, 2009

Estado

A veces, cuando sobreviene un repentino desembarco de introspección
Pienso que es mejor aprisionarte, embarrarte otra vez con sal de pantano
y me ronda la idea de aplicar la antigua estrategia del palabrerío de a pinceladas.

Ocurre que te miro, y mi mente se cuelga de una palmera de mil cocos, dando la sensación de que para siempre jamás volaré estupidizado viéndote comer o fumar.

Es posible que no pueda entender cabalmente todo lo que veo.

La belleza amontonada en un espacio tan reducido. Los milimétricos e infinitos cristales que te conforman.

El andar de tu armonía. La forma displicente en la que observás tu alrededor.

Es posible que la certeza que el lenguaje está bien escaso para decirte desate una serie infinita de delirios inconexos que no puedo evitar cuando andás por ahí.

Suelo permanecer suspendido a varios metros de la tierra, cuando estuviste.

Durante largos días no vuelvo a cubierta, y levito de sonrisa idiota mirando altamar embravecida.

lunes, enero 26, 2009

Celebro

Para mi amigo Agustín


Ya nada ni nadie podrá detener tu búsqueda, hermano.

Por eso es que celebro al alzar mi copa de cariño que hayas decidido bucear allí donde el agua es turbia y de una densidad ondulante.

Será el espesor de tu marcha el filo de la estaca que apuntale un puente nuevo para unir los cabos sueltos, las distancias construídas por la alienación y el encierro.

Aprisionando lo que deba estar preso, y dando liberación a todo lo demás,
te adivino correctamente rumbeado en el bosque organizado que escogiste para tu viaje.

Te abrazo y cuido para vos, y para tu inevitable regreso, tu lugar en nuestra mesa.

miércoles, diciembre 24, 2008

Borrador

Siempre es igual:
fico boludo, alegre y nostálgico.

Saltar hacia atrás en un plac pluc inmediato y borroso,
olfatear de nuevo, ver y palpar lo que no existe.

Es el ensayo sistemático de otra vuelta de tuerca.
Y otra, y otra más. Siempre es igual.

La ciclotimia es un desarrollo regular que existe sólo para volverse procedimiento discursivo de creación hilvanadora de términos aparentemente inconexos, pero no.

Es bueno cuando te plantás frente a los pensamientos sin volúmen que garabateaste meses atrás en un bondi perdido en medio de la vida, y se revela que ahí está concentrado todito todo el ojo de la tormenta.

sábado, diciembre 13, 2008

Síempre supe que lo único que podía hacer era escribir.

Para volver al pago, para seducirte, para alimentarme o pescar un tentempié.
Para decir la verdad sobre todo eso que encierra Parque Patricios en verano.
Para alfombrar el sombrero que tapa tu terminación rulienta de planta.

Para ser justo con toda la belleza del sudoeste
y aplicar honestidad sobre la aparente normalidad
de los cuerpos semidesnudos que penden del cielo.

Demorar es otra estrategia. Se puede demorar y luego escribir.
Para atravesar el campo magnético que impone el trajín de la existencia
y avanzar así sobre el centro político-económico que antecede al río.

Siempre supe que se trataba de un verdadero y material acto de liberación.

miércoles, noviembre 19, 2008

Homenaje a Juan Carlos Onetti

apostado
ameba
un vaso y cigarros al alcance de la mano, siempre
refurfuñando
y el jazz que suena a un volúmen para sordos
teclear una olivetti polvorienta
mechando unos verdes cada tanto
al escribir versos sin forma
enroscado en una manta que protege del frío las pelotas en desuso
puteando mucho, sin afeitarse ni por asomo
para amar una idea nueva cada jornada.

rockear
como Onetti
all day long

viernes, octubre 17, 2008

Costumbres

Hay veces que silbamos
con el sol partiéndonos la mirada
aumentado por una ventana
caleidoscopio de café.

Es una sábana blanca,
en a.m repite la temperatura
y se lo escucha silbar a Moyano
a través de un celular.

Otras veces Desayunamos cereales
pero sin silbarnos una palabra
Es un acto repentino de amor
un pacto sellado con mermelada.

Bajo el agua de la flor silbamos vapor un rato largo
no así retirando un cheque ni resolviendo un laberinto.
silbamos cuando pinta, si no pinta no silbamos
aunque es más común que pinte a que no silbe el conejito.

lunes, septiembre 15, 2008

Radio

La radio es uno de los inventos más grandes del hombre.
Puede inundar cualquier atmósfera y cubrirlo todo:
Lluvia
insultos
bocinazos
piares
traquetreos
andamiajes
torturas.

Border

Sobre el borde de la ventana que ilumina este lugar camina siempre una chica sonriente,
metal y parsimoniosa,
monta una guardia leal que recibo con amor y ausencias en mismo grado.

La observo caminar, cabeza arriba y cabeza abajo, horizontal;
luego, escribo algunos disparates y se los leo.
Cuando me advierte se le caen sonrisas, como aplausos para payaso.

Es un paisaje que disfruto liviano.

martes, septiembre 02, 2008

Nadar

Gotea como escalera caracol,
decrece como ramo de uvas
de a partes va estrellando
contra el suelo fresco de humedad.

un pozo en el aire junto a otro y muchos más
hacen huecos explotando los caminos
tal vez acercarse un poco traiga chispas
que ameriten una bocanada pluvial.

sentarse en el fondo. dormir parado. medir la presión del aire. sortear el estanque. aparcar lejos del cordón. ubicarse en público. brindar con agua de florero. desaplanar la planicie. sospechar menos. perseguir más. mearse encima. aplaudir a rabiar. nadar.
tenés que nadar.

viernes, agosto 22, 2008

Dos murciélagos

-"Yo no escribo,
no soy un hombre,
pero en mi bruma,
conozco bien la inmensidad,
son mis ramas,
mis aguas,
mis antepasados... !
Y que feliz la verdad de este sueño fugaz !"
-"Yo te digo,
que te escucho cuando me hablás...
la distancia es tan grande,
que no sirve mirar,
solo sentir las estrellas,
y saber que se mueven...
! Y que feliz la verdad de este sueño fugaz !"
-"La vida como un carrillón,
que se enciende una nueva vez..."
- "Solo en la canción tendrás,
un espejo en vano...
abierto sobre un cuerpo rosa,
que se entrega en su destino..."
- "En la vida,
siempre será el corazón de amor...
hasta el amanecer,
solo sentir las estrellas,
y saber que se mueven...
! Y que feliz la verdad de este mundo ideal !
! Y que feliz la verdad de este sueño fugaz !"
- "Yo vivo, pidiéndote que vueles más alto,
y los halcones te esperan...
junto al despertar...
ya no hay amparo,
ni sombras,
ni soles,
ni un tiempo alcanzado...
! Y que feliz la verdad de este mundo ideal !
! Y que feliz la verdad de este sueño fugaz !"
-"La vida como un carrillón,
que se enciende una nueva vez..."

L.A.Spinetta

viernes, agosto 08, 2008

Chacarera

La pócima que bebimos una tarde nublada a la mitad aparece desparramada sobre la superficie plumífera y horizontal del principio naufragante que baila en redondo eternamente.

No seamos estrechos, entonces, dama obscura y escalonada.
Sólo un ápice bastaría.
Un poco de lluvia y café, contra este frío áspero.

Combatir el canto inoportuno de las aves y el sol. Ser primerizos. Esfumar.
No dormir por algunas temporadas, y entonces recaer sucesivamente
tal vez sea un atinado analgésico para tanto despilfarre de aire denso.

Sólo un ápice bastaría para alargar el camino maltrecho,
y tornarlo luminoso.

martes, agosto 05, 2008

Turbio

Ya no se puede agudizar más este invierno.
A pasos cortos pero firmes trazo la estela de una comarca
Y decido optar por el último mojito antes de partir.
Ya no te veré más y quizás eso ayude a descender
Porque cuando las cosas se tornan turbias siempre sonreís
Y sonreís más que nunca, porque nada te da más placer
Que una panzada abundante de deseos truncos.

De este laberinto se sale por arriba.

sábado, agosto 02, 2008

Reiteración

Solamente una ración, no es mucho
un plato humilde, flaco, sin demasiado ornamento
no te pido guarnición ni abundancia, ni mañanas de romance,
te pido solamente un poco de sangre caliente
algo de amor, un ápice de decisión, ¡mujer!
basta de ese ritmo cansino, de esa fugacidad tan seria
yo te elevo hasta la lamparita aunque seas diminuta
porque tengo kilómetros de materia aguardando en el zaguán.

Solamente un recipiente mediano o pequeño,
una vasija profunda que te ahorque la entraña
sin una vuelta a la parada del bondi se me complica
y verte tan linda volando en pelotas me eyacula.

Volvé, pequeña parricida.

viernes, agosto 01, 2008

la Soja

camino sobre bisturíes con rúcula
que el doctor dejó como camino de vuelta
apéndices de citys, hígados encebollados
se me presentan altaneros en platos blancos y cuadrados.

debo estar en Palermo.

miércoles, julio 23, 2008

Pasos previos

Implotar un avión

Revertir la jugada

Destapar el hueco

Todo parece posible durante esta noche.

Florecer y desflorar

Hambrear el tinglado

Una pata de conejo

Todo parece posible durante esta noche.

Balear la planicie

Antes de tu arribo

Y demás barricadas

Todo parece probable durante esta noche.

Seis litros de agua en la barriga

Y una vuelta al juego infantil:

Arenero gigante, humo de asado,

Una pollera feúcha pero cortita

sobre un caleidoscopio color persona.

Todo se presume viable hoy,

ya estoy en paz.

viernes, julio 11, 2008

Shoe

No lo vi jamás,
pero se que es un zapato.
Volador, de goma, cósmico, de charol, zapatófono y de lata.

No hay dudas de que se trata de un zapato
que se infla con toda la pulpa, con todo el aire de Channel
y las sábanas eléctricas que lo esconden.

Cuando suena esa cuerda floja,
es señal de la llegada de un gran zapato color pedo que palometea los harapos más hermosos y perfumados por la uva más dulce e hinchada que haya colgado de cualquier rama genéticamente inyectada sobre todo el universo infinito punto multicolor.

Un Zapato Infinito.

Nunca lo primerié
pero la música de los pasos in crescendo
configuran la constelación Zapato Infinito.

Che, zapato, no guerreemos,
seamos amigos.
Mi problema no es con vos, ni con tu suela podrida de zanjas nadar.

Sucede que mi mundo es cíclico.
Círculos concéntricos, como cebollas.

Mi problema es con el mundo cíclico,
zapato querido,
la puta que te parió.

domingo, julio 06, 2008

Julio en Medrano

Sin una espada de oro en el puño,

ni una armadura de hierro amarillo resplandor

No podría treparme a la sombra tan pequeñita que se te incorpora los domingos.

Sin ver quedaría, sin papilos gustativos sensibles, sin coraza ni corazón

Un mundo chabacano individual pasivo tosco planicie sincolor

Cubriría todos mis petates de Julio y mi discreta forma de actuar.


Pero es un éxito el aspecto dulce de la caminata por Medrano, que es el caminar de la paica con el guapo, de la gata con el gatón, del sendero luminoso.


Se triplican las escaleras y entonces es mejor:

Habrá camino y paisajes, turbulencias, diagnósticos errados, apetito voraz.

Tres impactos secos sobre la fina realidad, y una comida de la vieja

que humea la sueñera, que resalta el pimentón.


Seremos lo que debamos ser

O no seremos nada.

sábado, julio 05, 2008

Punk

Flaquita, siempre fue así
las mejores pelis las tiran a las cuatro.

Flaquita, siempre fue así
las mejores pelis las tiran a las cuatro.

Más atento que nunca
Más atento que nunca
Más atento que nunca
Más atento que nunca

jueves, mayo 29, 2008

Catamarca

Anteanoche soñé con Catamarca. Era una inmensa montaña o loma de superficie regularmente ascendente que se remontaba perdiéndose entre los cielos secos, hasta ahí donde ya no se ve más que confusión natural.

Cuando Catamarca apareció veníamos de Córdoba. Pensábamos en ir a algún lugar irregular, sortear el camino marcado, improvisar. En el mapa sonó seductora. Pensé en una mujer inimaginablemente bella cuando vi su nombre escrito entre los símbolos tribales de la cartografía, desplegada sobre una mesita de piedra con corazón de alambre grueso. “Catamarca”, pensé, “qué bien suena tu nombre de mujer. Catamarca, quiero conquistarte”. Allí fuimos.

Entonces la encontramos, y pudimos ver algo insospechado: tenía sus laderas plagadas de carteles de cartón clavados en sus tierras, parecidos a esos que venden lotes de tierras o empanadas o chivito a las brasas o un dos ambientes. Amarillos y blancos, letras negras, palos madera estacados.

Uno junto al otro, multiplicados por millones, ascendiendo hacia los cielos sobre la superficie terráquea de Catamarca. Llevaban mensajes que no recuerdo, y es eso ahora lo que más me inquieta.

¿Qué me habrás querido decir, altiva Catamarca, que tuviste que hincharte hasta las nubes y multiplicar tu sentencia infinitamente hasta poner sobre mis narices lo inconmensurable?

jueves, mayo 22, 2008

Esquilarte

Cuando se te cae la piel de las manos
y tu boca de verdeo sopla vidriosos trozos de colores
sueño con esquilarte
llevarme ese pelaje transparente que te abriga
en una bolsa de arpillera
y cubrirte de tierra entonces
para desenterrarte la mañana más próxima
con el desayuno humeante sobre la greda:
café en copas de cristal
porque, claro, sos una reina
y mientras leés la revista ¡Hola! de hace casi siete años
sintonizo una canción neblinosa que susurra algo sobre un mar negro que se parte.
Como tu cabeza después de tan poco vino
como mi corazón bravuconazo después de esquilarte.

jueves, mayo 01, 2008

Alaska-Almagro

Yo solía entender al amor como algo fino y desgarrador,
punzante definitivo fatal invierno de Alaska.

Era románticamente maldito: había luz o había sombra, pedestal entre los pompones o túnel, registro civil o manicomio, un nene y una nena o botellas de whisky berretón en un cuarto oscuro y húmedo de soledad.

Necesitaba ir hasta donde ya no quedaba nadie más que mi cuerpo ridículo.
Necesitaba obsesivamente la obsesión.

De todos modos, ya no tengo amores desgarradores.
Me siento salvo aquí levitando burbujeante, y encuentro buena compañía en Almagro, cerca de la plaza.