un desierto no tiene más que un solo camino
tan ancho como el mundo, profundo como el horizonte
la tierra se aja mientras ansía la lluvia
pero vos no tenés más que caminar sin pausa
hasta divisar las aves y los brotes pequeños
los perfiles de las montañas a lo lejos
irán volviéndose nítidos algún día
aunque despues volvieran a cubrirse
por una bruma que recuerda al dolor.
si podés olvidar al menos por un rato
el ancla que te aferra al fondo
y remontar un vuelo aunque sea rasante
te voy a acompañar con el recuerdo
de cada día en aquel desierto nuestro.
el olvido es nada más otra máquina
del capitalismo tardío, una tecnología
disponible para uso por necesidad o cobardía.
sin los ríos este mar queda vacío
en el fondo solo quedan tiernas tormentas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario