Gordo como un Buda
lleno de cicatrices de guerra
paseandome en cortos de fútbol
por algún camping del interior
bebiendo el vino de la casualidad
en compañía de un Bolaño cualquiera
viejo y con buen humor, como Miralles:
así me imagino a veces.
Una de las vidas que
creo haber vivido alguna vez
es la de un ex soldado republicano
que un día le perdonó la vida a alguien
sólo por el hecho de mirarse a los ojos
sentir el pánico y el barro en la sien
gritar "acá no hay nadie" y saber
que un día volvería.
Soy Miralles
bailo un pasodoble
bajo un sol de noche
que oscila.
martes, agosto 28, 2018
miércoles, julio 11, 2018
Turba
Una turba iracunda
con antorchas y
tridentes
camina lento
por libertador
rumbo a Olivos
ya no tienen frio
ni sienten hambre
sólo quieren venganza
y hacer correr
la sangre fresca
oxigenada por verduras
orgánicas de la huerta
de Juliana.
Buscan la muerte
el desmembramiento
la humillación final.
Mujeres y varones
niñas, niños y ancianos
quieren matar al presidente.
con antorchas y
tridentes
camina lento
por libertador
rumbo a Olivos
ya no tienen frio
ni sienten hambre
sólo quieren venganza
y hacer correr
la sangre fresca
oxigenada por verduras
orgánicas de la huerta
de Juliana.
Buscan la muerte
el desmembramiento
la humillación final.
Mujeres y varones
niñas, niños y ancianos
quieren matar al presidente.
viernes, junio 15, 2018
Las compañeras
Las compañeras
Las compañeras
nos marcan
el camino
con su lucha
su valentía
su poder
sus palabras
su fuerza
sus bailes
ya no callan
ya no obedecen
ya no retroceden
hablan
dirigen
avanzan
Como estaba hasta ahora
estaba mal:
hay que levantar
una nueva sociedad
sobre los cimientos
de este feminismo nuevo
y viejo
que es síntesis
de las luchas anteriores,
de las presentes,
de las que vienen.
Las mujeres
están haciendo
una revolución.
Y como toda revolución, corta cabezas.
Las compañeras
nos marcan
el camino
con su lucha
su valentía
su poder
sus palabras
su fuerza
sus bailes
ya no callan
ya no obedecen
ya no retroceden
hablan
dirigen
avanzan
Como estaba hasta ahora
estaba mal:
hay que levantar
una nueva sociedad
sobre los cimientos
de este feminismo nuevo
y viejo
que es síntesis
de las luchas anteriores,
de las presentes,
de las que vienen.
Las mujeres
están haciendo
una revolución.
Y como toda revolución, corta cabezas.
martes, febrero 27, 2018
Como la utopía
Una por una,
las luces del arbolito de navidad flaco que es mi cabeza,
se apagaron dopadas por los efectos secundarios de la persecusión
de estabilidad.
Un sanguchito
que con el paso del tiempo se seca y se pone duro pero
si hay hambre no hay pantriste decía un refrán,
¿o era al revés?
Dame un corchazo
y servime ese líquido embriagador de las terminaciones nerviosas
así de paso se nubla un poco la vista y evocamos aquellos
días mejores.
La zanahoria
va colgada de la punta de un palo atado a mi espalda
pero no importa porque la zanahoria no está para el culo
sino para andar.
Como la utopía.
las luces del arbolito de navidad flaco que es mi cabeza,
se apagaron dopadas por los efectos secundarios de la persecusión
de estabilidad.
Un sanguchito
que con el paso del tiempo se seca y se pone duro pero
si hay hambre no hay pantriste decía un refrán,
¿o era al revés?
Dame un corchazo
y servime ese líquido embriagador de las terminaciones nerviosas
así de paso se nubla un poco la vista y evocamos aquellos
días mejores.
La zanahoria
va colgada de la punta de un palo atado a mi espalda
pero no importa porque la zanahoria no está para el culo
sino para andar.
Como la utopía.
miércoles, diciembre 27, 2017
Almudena Grandes
Morir en Madrid
o en Torrelodones
o Parla
o Tarancón
o en cualquiera de esos lugares
que no conozco
pero que a través de líneas roncas de tabaco
se insinúa una península
surcada por la historia.
Leíste todo lo que lleva la palabra "Franco"
en el título
por diez años o doce, ya no lo recuerdas,
(tía de pelos locos)
entonces te encontraste con esas mujeres y esos hombres
cuya sangre es el combustible
que alimenta la tracción del mundo.
Vida para los que están vivos y sanos
pero también para los enfermos
los encarcelados
los manicomializados
los borrachos
los vagabundos
los oficinistas
los conductores
los cocineros
los apicultores.
No podemos darnos el lujo
de perder palabras
Porque al perderlas, con ellas
se evaporan partes del mundo.
Sin tomar partido
por inquisición alguna
sólo un enemigo es obvio:
el silencio.
A partir de una herida de origen
asoma la punta de un papel
del que tirando aparece la historia
de uno, de cinco, de cien
que es la historia de un pueblo entero.
o en Torrelodones
o Parla
o Tarancón
o en cualquiera de esos lugares
que no conozco
pero que a través de líneas roncas de tabaco
se insinúa una península
surcada por la historia.
Leíste todo lo que lleva la palabra "Franco"
en el título
por diez años o doce, ya no lo recuerdas,
(tía de pelos locos)
entonces te encontraste con esas mujeres y esos hombres
cuya sangre es el combustible
que alimenta la tracción del mundo.
Vida para los que están vivos y sanos
pero también para los enfermos
los encarcelados
los manicomializados
los borrachos
los vagabundos
los oficinistas
los conductores
los cocineros
los apicultores.
No podemos darnos el lujo
de perder palabras
Porque al perderlas, con ellas
se evaporan partes del mundo.
Sin tomar partido
por inquisición alguna
sólo un enemigo es obvio:
el silencio.
A partir de una herida de origen
asoma la punta de un papel
del que tirando aparece la historia
de uno, de cinco, de cien
que es la historia de un pueblo entero.
lunes, noviembre 27, 2017
Di Benedetto
Un curtidor en Buenos Aires
llegado de Mendoza se olvidó
un niño en un hotel
de la Avenida de Mayo.
De tan aburrido el pibe
doblaba los dedos
tanto como fuera posible
para pasar el tiempo.
Caminó por el centro,
compró Leoplán y leyó
un cuento de Poe, para
no volver jamás.
Desde entonces
quedó suspendido
en el subsuelo
de esta tierra.
Un paisaje
tan realista
que parece
fantasía.
llegado de Mendoza se olvidó
un niño en un hotel
de la Avenida de Mayo.
De tan aburrido el pibe
doblaba los dedos
tanto como fuera posible
para pasar el tiempo.
Caminó por el centro,
compró Leoplán y leyó
un cuento de Poe, para
no volver jamás.
Desde entonces
quedó suspendido
en el subsuelo
de esta tierra.
Un paisaje
tan realista
que parece
fantasía.
viernes, noviembre 24, 2017
Bolaño
Cuando la apuesta es a vida o muerte
no hay vida que admirar más que la de uno
Trémulo es el amor cuando acopla
entreverado en prosa cotidiana, como cruz.
Sé quiénes estuvieron cerca de mí
los días de la fragilidad de una apuesta.
No hay mucho más para perder así
si empatiza un cable dosveinte en altamar.
El bar es destartalado y vuela alto
sobre una carretera provincial mejicana
No se puede otra cosa que aguardiente
y escuchar allí toda historia embriagada.
La infancia detenida en un mismo lugar
donde las posibilidades de ver son infinitas
Tener la edad de siempre, tiempo plástico
esa forma de asir lo que se va y no vuelve.
Estamos ahí contenidos: el infrarrealismo
lejos de todo poder, cerca de la calle.
Ser latinomaericano: indio y europeo
de tierra y de hormigón, todo entrelazado.
Se puede, aunque no es recomendable, vivir
sin timón y en el delirio. Pero es inevitable.
martes, octubre 31, 2017
Soneto torcido
Atraje hacia mi cuerpo las solapas del fresnel
ataviado desde un maremágnum: ¡espectacular!
habíamos sospechado todo desde un principio
la corteza era canela en rama y glandular.
Ordas de orcas insinuaron un baile de luna
no apaciguadas, ni inquietas: ultra fané
otrora era agua, una vida en la tierra
se intercambiaba por vino y tortilla babé.
olamos las ruedas después del barrial
no se conoce el suelo sin usar la nariz
¡oscuras guirnaldas adornan la espera!
envuletas de cuero y lagartos de sal
palabras drogadas bebiendo barniz
¡dame el firulete que impacta mi pera!
ataviado desde un maremágnum: ¡espectacular!
habíamos sospechado todo desde un principio
la corteza era canela en rama y glandular.
Ordas de orcas insinuaron un baile de luna
no apaciguadas, ni inquietas: ultra fané
otrora era agua, una vida en la tierra
se intercambiaba por vino y tortilla babé.
olamos las ruedas después del barrial
no se conoce el suelo sin usar la nariz
¡oscuras guirnaldas adornan la espera!
envuletas de cuero y lagartos de sal
palabras drogadas bebiendo barniz
¡dame el firulete que impacta mi pera!
lunes, agosto 28, 2017
Tren que pasa
Si estoy caminando y el sonido avisa
que viene un tren, me quedo
a esperarlo.
No me importa si está lejos y da tiempo
a cruzar, ni el apuro
que lleve.
Me siento en las barandas de ese breve
laberinto blanco y rojo
que contiene.
Lo aguardo como un nene a papá noel
pienso que trae alegría
un instante.
Lo miro pasar tan cerca e indiferente
es un golpe de realidad
sin tiempo.
Se me ocurre que otros también lo miran
sentados, pensando en algo
que cuelga.
Es parecido a mirar el mar y saber
que hay otros mirando también
tan lejos.
No se me ocurre otra manera citadina
de fugacidad.
que viene un tren, me quedo
a esperarlo.
No me importa si está lejos y da tiempo
a cruzar, ni el apuro
que lleve.
Me siento en las barandas de ese breve
laberinto blanco y rojo
que contiene.
Lo aguardo como un nene a papá noel
pienso que trae alegría
un instante.
Lo miro pasar tan cerca e indiferente
es un golpe de realidad
sin tiempo.
Se me ocurre que otros también lo miran
sentados, pensando en algo
que cuelga.
Es parecido a mirar el mar y saber
que hay otros mirando también
tan lejos.
No se me ocurre otra manera citadina
de fugacidad.
viernes, agosto 25, 2017
¿?
¿Qué estuviste haciendo
estos últimos años?
¿Alguna vez te lo preguntaste
dejando a un lado la careta?
¿Miraste sin recelo
cada día que pasó?
¿Qué querías cuando joven?
¿qué hiciste hasta hoy?
¿Estás atento a todo
lo que pasa a tu alrededor?
¿Plantaste alguna bandera
donde sea que hayas alunizado?
¿Te caiste mil veces
y te volviste a levantar?
¿Leíste algunos libros
que ensancharon tu camino?
¿Cantaste esas canciones
capaces de hacerte feliz?
¿Te enfrentaste a tu origen?
¿te peleaste con la tradición?
¿Te creiste vanguardista?
¿Volviste a las fuentes?
¿Te quemaste la lengua
con un mate por ansiedad?
¿Miraste en silencio
la ruta quedando atrás?
¿Viste con curiosidad
calles de pueblos perdidos?
¿Caminaste allí por donde
pasan las cosas reales?
¿Pisaste agún barro?
¿Viste a alguien sufrir?
¿Qué estuviste haciendo
estos últimos años?
estos últimos años?
¿Alguna vez te lo preguntaste
dejando a un lado la careta?
¿Miraste sin recelo
cada día que pasó?
¿Qué querías cuando joven?
¿qué hiciste hasta hoy?
¿Estás atento a todo
lo que pasa a tu alrededor?
¿Plantaste alguna bandera
donde sea que hayas alunizado?
¿Te caiste mil veces
y te volviste a levantar?
¿Leíste algunos libros
que ensancharon tu camino?
¿Cantaste esas canciones
capaces de hacerte feliz?
¿Te enfrentaste a tu origen?
¿te peleaste con la tradición?
¿Te creiste vanguardista?
¿Volviste a las fuentes?
¿Te quemaste la lengua
con un mate por ansiedad?
¿Miraste en silencio
la ruta quedando atrás?
¿Viste con curiosidad
calles de pueblos perdidos?
¿Caminaste allí por donde
pasan las cosas reales?
¿Pisaste agún barro?
¿Viste a alguien sufrir?
¿Qué estuviste haciendo
estos últimos años?
viernes, agosto 04, 2017
Pick myself up
Cuando caminaba por
las calles de un Almagro
noventoso o entre las cenizas
de las palmeras incendiadas el 19
de diciembre de 2001, gastaba la suela
de goma de unas topper blancas o rojas, escuchando
Artaud del flaco Spinetta en un discman gris y amarillo
me preguntaba si algún día esas veredas se iban a ir volando conmigo a cuestas.
Pasaba por la puerta
del Mariano Moreno tomado
pibes como yo que no se resignaban
al espectáculo silencioso de paredes en ruinas
cortaban calle y batían palmas, flameaban alto banderas
a pesar de automovilistas que puteaban y basureaban a las pibas
(aunque había otros que tocaban bocina para bancarlos porque entendían
que si ellos no dejaban que se desmoronara su lugar tenía que ver con todos también)
Hoy pateo entre
Vepé y Agonomía, calles
de casas bajas, arboles altos
escuchando un tema de Peter Tosh
que dice que mira los pájaros volar
y piensa en lo lindo que suena su canto
y en cómo le gustaría volar, que lo intenta una y otra vez
pero no puede... jura que lo intenta, entonces lo primero es levantarse.
Es cuando torno Peter
a veces tirado y pesando ocho toneladas
añorando la liviandad de los plumíferos que pueblan
los cielos de los barrios periféricos que ahora transito
no me queda más remedio: tengo que levantarme, sacudirme el polvo
denso de la lucha cotidiana contra los fantasmas, y empezar otra vez.
las calles de un Almagro
noventoso o entre las cenizas
de las palmeras incendiadas el 19
de diciembre de 2001, gastaba la suela
de goma de unas topper blancas o rojas, escuchando
Artaud del flaco Spinetta en un discman gris y amarillo
me preguntaba si algún día esas veredas se iban a ir volando conmigo a cuestas.
Pasaba por la puerta
del Mariano Moreno tomado
pibes como yo que no se resignaban
al espectáculo silencioso de paredes en ruinas
cortaban calle y batían palmas, flameaban alto banderas
a pesar de automovilistas que puteaban y basureaban a las pibas
(aunque había otros que tocaban bocina para bancarlos porque entendían
que si ellos no dejaban que se desmoronara su lugar tenía que ver con todos también)
Hoy pateo entre
Vepé y Agonomía, calles
de casas bajas, arboles altos
escuchando un tema de Peter Tosh
que dice que mira los pájaros volar
y piensa en lo lindo que suena su canto
y en cómo le gustaría volar, que lo intenta una y otra vez
pero no puede... jura que lo intenta, entonces lo primero es levantarse.
Es cuando torno Peter
a veces tirado y pesando ocho toneladas
añorando la liviandad de los plumíferos que pueblan
los cielos de los barrios periféricos que ahora transito
no me queda más remedio: tengo que levantarme, sacudirme el polvo
denso de la lucha cotidiana contra los fantasmas, y empezar otra vez.
martes, mayo 09, 2017
Panterita
Esa noche apareciste del bosque y me miraste fijo,
vi en tu pelaje mezclado con pinocha seca
una armadura que me podías prestar a veces
cuando necesitase un cambio de piel táctico.
Nunca le tuve confianza a los de tu palo
hasta ese momento en que a través tuyo
trabé amistad con toda una especie del planeta
y dejé atrás mio otro rasgo de inmadurez.
Fui nube entonces
terciopelo atigrado
en un tiempo raro
parecido al pasado.
Panterita.
vi en tu pelaje mezclado con pinocha seca
una armadura que me podías prestar a veces
cuando necesitase un cambio de piel táctico.
Nunca le tuve confianza a los de tu palo
hasta ese momento en que a través tuyo
trabé amistad con toda una especie del planeta
y dejé atrás mio otro rasgo de inmadurez.
Fui nube entonces
terciopelo atigrado
en un tiempo raro
parecido al pasado.
Panterita.
viernes, abril 28, 2017
Lista de unidad
En la mañana de otoño
un disco de Nick Drake
desgaja las horas como una mandarina.
Hundir los dedos en la cáscara
y sentir esa lluvia perfumada
cítrica es la atmósfera al clarear.
Mientras matan mujeres
que aparecen cortadas en pedazos
tapadas con cal y cemento en San Martín.
Son las partes del todo
lo que no integramos, lo separan.
Tenemos que lograr una lista de unidad.
un disco de Nick Drake
desgaja las horas como una mandarina.
Hundir los dedos en la cáscara
y sentir esa lluvia perfumada
cítrica es la atmósfera al clarear.
Mientras matan mujeres
que aparecen cortadas en pedazos
tapadas con cal y cemento en San Martín.
Son las partes del todo
lo que no integramos, lo separan.
Tenemos que lograr una lista de unidad.
martes, febrero 07, 2017
Avellaneda
Yo estuve una mañana
caminando por Avellaneda
Cerca de la pizzería
donde tomó cognac Rosendo
Sorbiendo los vapores
de Isla Maciel y del Docke
La Mitre cristalizada
como arteria de sangre fría.
Ahí nomás le dieron plomo
al griego Domingo Blajaquis.
Y me supe unido entonces
con otros que vivieron antes.
Es eso que pasa de repente
cuando sentís que estás vivo.
caminando por Avellaneda
Cerca de la pizzería
donde tomó cognac Rosendo
Sorbiendo los vapores
de Isla Maciel y del Docke
La Mitre cristalizada
como arteria de sangre fría.
Ahí nomás le dieron plomo
al griego Domingo Blajaquis.
Y me supe unido entonces
con otros que vivieron antes.
Es eso que pasa de repente
cuando sentís que estás vivo.
lunes, diciembre 26, 2016
Feliz navidad
Te doy un saludo navideño
regado con templanza y buenos deseos
Por ejemplo: la paz del que
quiere verte feliz luchando tus mambos
Otro: una cerveza helada
cuando vas caminando por el fuego rojo
Tengo éste: pajaritos en la cabeza
todas las veces que aceche la tristeza.
Uno más: los límites bien claros
de la vida comunitaria amenazándolo todo.
Y al final: no importa si algo cambia
siempre vas a tener un lugar en mi mesa.
Jo jo jo! Feliz navidad!
viernes, diciembre 16, 2016
Denver
Dormir poco
y hacer como si todo estuviera bien.
Seguir mucho
arrancar un motor con café industrial.
Tiene algo
similar a bordear montañas rocosas.
Sentir viento
cachetazo caliente de la pradera.
Bajar junto
a Kerouac y Cassidy al downtown.
Querer todo
entender que siempre habrá aventuras.
Reconforta.
Acaricia.
Achica.
Lima.
Es.
y hacer como si todo estuviera bien.
Seguir mucho
arrancar un motor con café industrial.
Tiene algo
similar a bordear montañas rocosas.
Sentir viento
cachetazo caliente de la pradera.
Bajar junto
a Kerouac y Cassidy al downtown.
Querer todo
entender que siempre habrá aventuras.
Reconforta.
Acaricia.
Achica.
Lima.
Es.
jueves, diciembre 15, 2016
Ganancias
Los pies enterrados
unos pocos centímetros
bajo la arena
son mi mínimo
no imponible.
Si la sal lima cayos
y disuelve la grela
no queda más
que actualizar
las escalas.
son ligeros los ajustes
cuando es fina la sintonía
el engorde le equipara
a lo que escapa por goteras
suena en mesa de diálogo
un arrullo de agua que corre
mientras siento un pacucito
impulsado por ríos de chardonay
unos pocos centímetros
bajo la arena
son mi mínimo
no imponible.
Si la sal lima cayos
y disuelve la grela
no queda más
que actualizar
las escalas.
son ligeros los ajustes
cuando es fina la sintonía
el engorde le equipara
a lo que escapa por goteras
suena en mesa de diálogo
un arrullo de agua que corre
mientras siento un pacucito
impulsado por ríos de chardonay
martes, noviembre 08, 2016
2016
Fue el peor año:
el invierno duró diez meses
llegaron los piojos
se rompió el calefón
los caños, con olor a podrido
llovió de lunes a jueves
(y los viernes, tampoco)
nunca levó el pan casero
y el café salió quemado
la bicicleta pinchó gomas
y cayó arrumbada en el óxido
nos olvidamos de escribir
no sabemos si va con belarga
o con vecorta o doblevé
cerraron industrias nacionales
y la jardinera ahora viaja
desde Francia, China o Taiwán
nos lesionamos los zancos
y no paró nunca la humedad
haciendo crujir los huesos
y pegajoso el fluir del mundo
la carambola no quiso nunca
ser ni estar, parecer ni semejar,
sólo nos limitamos a sobrevivir
sin preguntarnos ni recordar
lo que parecían raptos de alegría.
Dosmil dieciseis: rajá, turrito, rajá.
el invierno duró diez meses
llegaron los piojos
se rompió el calefón
los caños, con olor a podrido
llovió de lunes a jueves
(y los viernes, tampoco)
nunca levó el pan casero
y el café salió quemado
la bicicleta pinchó gomas
y cayó arrumbada en el óxido
nos olvidamos de escribir
no sabemos si va con belarga
o con vecorta o doblevé
cerraron industrias nacionales
y la jardinera ahora viaja
desde Francia, China o Taiwán
nos lesionamos los zancos
y no paró nunca la humedad
haciendo crujir los huesos
y pegajoso el fluir del mundo
la carambola no quiso nunca
ser ni estar, parecer ni semejar,
sólo nos limitamos a sobrevivir
sin preguntarnos ni recordar
lo que parecían raptos de alegría.
Dosmil dieciseis: rajá, turrito, rajá.
lunes, octubre 19, 2015
Los Incas
A todos aquellos que moran
en las inmediaciones de la Avenida de Los Incas
los siento mis vecinos.
Por eso, los abrazo.
Incluso, a los oligarcas
que pueblan las torres
allá donde los incas
se torna bulevar.
en las inmediaciones de la Avenida de Los Incas
los siento mis vecinos.
Por eso, los abrazo.
Incluso, a los oligarcas
que pueblan las torres
allá donde los incas
se torna bulevar.
sábado, agosto 29, 2015
VP manda
Frío y humedad, mixtura infalible
para explorar un terreno duro
y descubrirse en una barriada
flotante sobre un tiempo laxo.
Una suerte de lejano oeste
con cucarachas y bares burreros
callado como pueblo de noche
vepé es el conurbano de la caba.
Árboles desnudos, mojados por el aire
auguran un techo verde y silvestre
Pero ahora: julio errante, balbuceado.
Un mes más y se asoma el calorcito
va desnudo por el río de la plata
trae un baúl de flores y cebada.
Un mes más y se asoma el calorcito
va desnudo por el río de la plata
trae un baúl de flores y cebada.
martes, junio 30, 2015
Mudanza
Llevo:
cajas clavos cartones caramelos
cuentos cada cuerda característica
cimbronazos cuevas cacerolas
cinta circular cueste lo que cueste.
Envuelvo:
Una vez otra vez una vez otra vez
último unguento o úndécimo olor
usado octeto, urdimbre ondeada
uruguay olfatea un watercloset
Golpeo:
le doy llamativo duros lentejazos
la daga libera lo dicho lindante
daría lo dado libremente, diosito:
dos luces dañadas loquean demás.
Mudanza.
cajas clavos cartones caramelos
cuentos cada cuerda característica
cimbronazos cuevas cacerolas
cinta circular cueste lo que cueste.
Envuelvo:
Una vez otra vez una vez otra vez
último unguento o úndécimo olor
usado octeto, urdimbre ondeada
uruguay olfatea un watercloset
Golpeo:
le doy llamativo duros lentejazos
la daga libera lo dicho lindante
daría lo dado libremente, diosito:
dos luces dañadas loquean demás.
Mudanza.
viernes, junio 12, 2015
Estanque de paté de fuá
En la conjunción de pared y techo
allí donde los gatos se quedan
colgados mirando a los muertos
observo hambiriento una viga
que sostiene esta casa de alquiler
(la cual debo abandonar intempestivamente
dejando paso al andar de una topadora
demoledora de décadas de historia
generadora de pozos que serán madriguera
de los cimientos de un edificio
de modernos y diminutos departamentos
de paredes de durloc)
La fantaseo grisín gigantezco,
de crocancia ideal para zambullirse
en un estanque de paté de fuá
y navegar hasta el fin de los días.
allí donde los gatos se quedan
colgados mirando a los muertos
observo hambiriento una viga
que sostiene esta casa de alquiler
(la cual debo abandonar intempestivamente
dejando paso al andar de una topadora
demoledora de décadas de historia
generadora de pozos que serán madriguera
de los cimientos de un edificio
de modernos y diminutos departamentos
de paredes de durloc)
La fantaseo grisín gigantezco,
de crocancia ideal para zambullirse
en un estanque de paté de fuá
y navegar hasta el fin de los días.
jueves, junio 11, 2015
Hola de nuevo
Hubo una época de mi vida
en la que escribía todos los días.
Me sentaba con la radio de fondo y frente
a una hoja en blanco me disponía a colocar
montículos de dinamita sobre cada obstáculo
emergido de las fauces de un león de mil cabezas.
Era una buena terapia.
Pero hace casi cinco años que no escribo nada
paré la olla, colé los fideos, rehogué cebolla
mientras, una parte de mí estaba como dormida
hibernando la larga siesta del oso polar.
en la que escribía todos los días.
Me sentaba con la radio de fondo y frente
a una hoja en blanco me disponía a colocar
montículos de dinamita sobre cada obstáculo
emergido de las fauces de un león de mil cabezas.
Era una buena terapia.
Pero hace casi cinco años que no escribo nada
paré la olla, colé los fideos, rehogué cebolla
mientras, una parte de mí estaba como dormida
hibernando la larga siesta del oso polar.
miércoles, abril 29, 2015
Pintor
La vida día a día se nos pasa:
rompiendo papel celofán
haciendo filas para ser atendidos
peleando con águilas de rostro amable
graznando a los costados por el sueño
que presiona cada vez que un reloj
hace ruido por orden nuestra.
Sin embargo, lo importante:
encontrar una radio de jazz
transmitiendo desde Nueva Orleans
el vapor de un café y una lluvia,
partículas flotantes de este mundo
conforman la paleta del pintor
que dibuja el fin de la tristeza.
rompiendo papel celofán
haciendo filas para ser atendidos
peleando con águilas de rostro amable
graznando a los costados por el sueño
que presiona cada vez que un reloj
hace ruido por orden nuestra.
Sin embargo, lo importante:
encontrar una radio de jazz
transmitiendo desde Nueva Orleans
el vapor de un café y una lluvia,
partículas flotantes de este mundo
conforman la paleta del pintor
que dibuja el fin de la tristeza.
domingo, marzo 29, 2015
Si te trago
El verso de la zambita dice así:
no te puedo servir en bandeja
el cacahuate, más sí la lencería
comparada en Once.
Baratito conseguí el baúl:
oro puro trastocado, maná del cielo,
¡Qué sabrosa mermelada!
Aparentemente caí
bajo el truco de tu falda, mujer.
Zamba loca conseguí, voladora y picantera,
cuando amasa la poción, ¡mamadera!
¡Qué volátil el esmoquin, padre santo!
me manejo en el enjambre del cencerro,
¡aplanada está la taba!
¿Cómo no te pude aderezar, maciel islote?
si la punta del camarón abrió temprano.
¿Facilité algún percanto, mamotreto?
dame tango balbuceado, si te trago.
no te puedo servir en bandeja
el cacahuate, más sí la lencería
comparada en Once.
Baratito conseguí el baúl:
oro puro trastocado, maná del cielo,
¡Qué sabrosa mermelada!
Aparentemente caí
bajo el truco de tu falda, mujer.
Zamba loca conseguí, voladora y picantera,
cuando amasa la poción, ¡mamadera!
¡Qué volátil el esmoquin, padre santo!
me manejo en el enjambre del cencerro,
¡aplanada está la taba!
¿Cómo no te pude aderezar, maciel islote?
si la punta del camarón abrió temprano.
¿Facilité algún percanto, mamotreto?
dame tango balbuceado, si te trago.
miércoles, enero 28, 2015
Ingravidez
La ingravidez del agua
ya sea ésta estantaca u oleante, pedregosa
o salina, diluviante o encausada,
sumerge el tiempo, y lo ablanda.
Lo torna un gas,
envuelve la materia, la estira
lavando en sus poros el sedimento
de los días y las cosas.
Flotar ingrávido desmonta
todas las operaciones montadas
en el tupido monte que es un alma.
Ingravidez, te doy gracias
por envolverme siempre que que mi cuenco grávido
desborda de ovillos hechos de polvo seco y lana vieja.
ya sea ésta estantaca u oleante, pedregosa
o salina, diluviante o encausada,
sumerge el tiempo, y lo ablanda.
Lo torna un gas,
envuelve la materia, la estira
lavando en sus poros el sedimento
de los días y las cosas.
Flotar ingrávido desmonta
todas las operaciones montadas
en el tupido monte que es un alma.
Ingravidez, te doy gracias
por envolverme siempre que que mi cuenco grávido
desborda de ovillos hechos de polvo seco y lana vieja.
jueves, octubre 28, 2010
Para abajo
Para abajo
donde están las raíces
de los árboles y las cosas
donde se dan todos
los pasos, y se abordan
los caminos, donde se dejan
las huellas, donde están los pies.
Para abajo
donde están las personas
que cuando son muchas
se hacen pueblo.
Para abajo
que te estamos esperando
con la mesa ya servida
con los perros y las historias.
Para abajo
te lo decimos con la fuerza suave
de dos manos que, una arriba de la otra,
empujan juntas para abajo.
Tenés que ir para abajo
que ahí abajo
y a la izquierda
está el corazón.
miércoles, septiembre 29, 2010
Yani corre desde Cerrito hasta Yuquerí
A la una llego del colegio y me duermo una siestita.
Mamá lo repite siempre:"Yani descansá.
Entre las dos y las cuatro o cinco el sol te va a rajar toda la humanidá"
En Cerrito las calles son lindas, con su pasto crecido
y señoras en reposera haciendo la tarde.
Entonces corro. Sintiendo que atravieso todo Entre Ríos
y meto pata en carrera contra los vampiros.
Una vez soñé que corriendo llegaba al centro
de un pueblo que está medio lejos,
creo que en otra provincia
o en Paraguay.
Ahí estaba Mariana, que era mi mejor amiga
cuando chiquitas jugábamos a las mamás.
Tenía las manos llenas de sangre
y un bonete de cumpleaños.
Nos abrazábamos.
A veces cuando entreno creo que estoy por llegar
hasta el lugar donde está Mariana pero para eso hay que cruzar:
la circunvalación
la YPF, donde está el ACA,
y el campo de García (que tiene unos perros requete malos,
te chumban aunque vos nomás estés pasando).
A veces,
para ganar en las carreras
me acuerdo de mi amiga
con bonete y abrazándome.
Así corro más rápido que todas.
Etiquetas:
Mariana corta osobuco en Yuquerí
miércoles, septiembre 22, 2010
Partes de una carta para Julia
"Te escribo hoy, más o menos un mes antes de que salgas de la madriguera calentita que ahora te contiene.
(...)
Te escribo antes de que mi vida cambie de un momento a otro, y para siempre.
Te escribo porque desde que supe que ibas a llegar, no dejé de pensar en vos, ni en cómo serías, en los días en que juguemos juntos, en el momento en que nos metamos al mar, en tu llanto y en tu risa, en tu cara y en la de tu mamá. Tu mamá, tampoco dejé de pensar tu mamá. En lo increíble que es, en lo mucho que vas a disfrutar que sea ella, y no otra, tu vieja. Tampoco dejé de pensar en ustedes dos juntas, corriendo por ahí, subiendo por un cerro, o acariciando un perro, o durmiendo una siesta cordobesa. No sé, muchas cosas que nos gustan, y que nos van a gustar muchísimo más con vos.
Porque desde ese momento (en el que supe que ibas a llegar) exploté hacia mil direcciones y la idea de tu presencia trajo una fuerza casi mística, que me sumergió en un torbellino (digo mística porque uno, aunque lo sabe, no puede ver de dónde viene). Puse en cuestión todo lo que había hecho en mi vida, las cosas que creía que estaban bien, y también las otras, esas de las que no me enorgullezco. Pensé en qué estaba haciendo, qué quería para vos y para Lu. Agarré toda la energía que tenía, que estaba toda dispersa de a poquitos en un montón de lugares, la puse toda junta y en dirección futuro y con viento de cola, la enderecé como a un barquito hacia buen puerto.
(...)
Desde que fui chiquito sabía de vos. Pensaba en vos aún sin saber siquiera si ibas a existir algún día. Pensaba en vos y no sabía que estaba pensando en vos.
Como una vez que estábamos con tu mamá en lo de los abuelos Laura y Carlos, era verano y faltaba muy poquito para que nos enteráramos de vos. Yo le había dicho a tu mamá que quería vivir con ella, pero como éramos dos almas libres al toque nos dijimos que más adelante, que era muy apresurado y qué se yo qué más. Yo me hice el macho y en seguida me corrí del lugar del tipo entregadísimo, pero en realidad quería vivir con tu vieja con todas mis ganas. Y en ese momento, creo que incluso vos ya estabas en la panza de Lu, le dije que siempre había tenido una certeza acerca de mis futuros hijos: iban a venir de golpe, sin pedir permiso, plantándose, como todas las cosas grossas de la vida. Supongo que tu mamá mucha bola no me dio, pero en seguida llegaste vos y fue así como yo pensé que iba a ser, tan de sopetón como increíble.
(...)
No puedo creer que vayas a ser mujer. Siempre quise convivir con mujeres, yo que tengo todos hermanos varones. Toda mi vida soñé con las bombachas colgando de las canillas de la bañadera.
Te escribo ahora que estás por venir y en casa estamos preparando todo para que seamos tres. Además, vamos a vivir durante un tiempo en la casa que era de mi abuela Betty. La abuela Betty era una recontra masa. Ya te voy a contar cosas de ella.
(...)
Bailás la conga en la panza y me atraviesa un terremoto de ganas de abrazarte.
(...)
¡Salí rápido, Julia!"
jueves, agosto 26, 2010
Camino
Para ellas
Hacen falta toda la tierra
y las piedritas
las que intrusan las zapatillas
y el polvo que se pega
al entrecejo.
Hace falta el olor a gasoil
los dos días que duran
las gafas berretas, los
baños con olor a pozos
y la comida casera.
Hace falta que el switch
a veces, apunte para donde
no tiene que apuntar, porque
sólo así se siente una mano o pata
repleta de dedos
que lo acomoda.
Todo
para que, como fluyen
las rutas de buen puerto,
el camino se extienda
cada vez más ancho.
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