la cudad vieja estaba
más vieja aún en el recuerdo
y el río en la otra orilla
más calmo, como un sapo
no alerta como un gato
tal de este lado suele verse
orientales, la patria o la tumba
callejuelas del milagro
de olor a río, de besos largos
siempre bajo la sombra
del carnaval que se fue
o del que todavía no llegó.
aún en la adversidad:
no dejar de picar las piedras
trabajar todos los días
de soplidos se hace un viento
empuja algo sin saberlo
avanza hasta donde pega el sol
en la vera oriental creció
un nuevo amor y como todo
lo que se ama, es para siempre,
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