huesos que crujen de alegría
al caminar por la ciudad de La Plata
no será una domesticación del tiempo
porque es mio tu paladar fino
esta tarde nomás pero parece para siempre
tu andar elegante, tu porte esbelto
sobre el matungo que lejos de cargarte
te corona porque nada podés llevar debajo.
todo lo hermoso
del mundo es la aureola
una burbuja donde flota
tu paso acompasado.